El equipo de Baiuca confía en que el grupo pueda regresar de Sudán el viernes por la noche

INTERNACIONAL

Las compañías aéreas ya están vendiendo vuelos ante la perspectiva de que el aeropuerto de Jartum reabra sus pistas tras la revuelta militar
27 oct 2021 . Actualizado a las 20:39 h.«La embajada de España está en contacto con este grupo de música, así como con su representante, al objeto de prestarles la oportuna asistencia consular dadas las circunstancias actuales en el país». Esta es la breve respuesta que la Oficina de Información Diplomática, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ha hecho pública acerca de la situación de Baiuca, la banda gallega que permanece en la embajada española en Jartum desde que el domingo se desató en Sudán la revuelta militar encabezada por el general Abdelfatah al Burhan. Fuentes del departamento estatal explican que existe una buena razón para no entrar en mayores detalles: evitar que su seguridad pueda verse comprometida. No obstante, existe ya un cálculo sobre cuándo podrá ser repatriado el grupo: a partir del viernes por la noche.
El mánager de Baiuca, Alan Queipo, acaba de explicar que las informaciones disponibles apuntan a que el aeropuerto de Jartum reabrirá sus pistas precisamente el viernes. Las compañías aéreas, de hecho, están vendiendo billetes a partir de esa fecha. Así que su equipo trabaja para organizar el vuelo de regreso, que podría llevarse a cabo entre las últimas horas del propio viernes o el sábado. Antes, incluso, si fuese posible.
Lo cierto es que el cartel no podía pintar mejor para Baiuca, el proyecto de Alejandro Guillán (Catoira, 1990), a quien su fusión de música tradicional con ritmos electrónicos está llevando en volandas. La banda gallega voló a Jartum el domingo para participar en el Sama Music Festival, un encuentro de músicas del mundo que había arrancado el día 1 y Baiuca debería haber clausurado anoche junto al grupo sudanés Tribal Band & Mahdiya y a DJ Carter. El golpe liderado por el general Abdelfatah al Burhan, que ha roto el delicado proceso de transición democrática emprendido por Sudán, lo ha paralizado todo en el país africano y mantiene a los cinco miembros del equipo —además del músico catoirense, el percusionista Xosé Lois Romero, el artista audiovisual Adrián Canoura, la cantareira Andrea Montero y el técnico de sonido Alfonso García— atrapados en la embajada de España.
Aunque no es posible hablar directamente con ninguno de ellos, puesto que las comunicaciones han sido interrumpidas, el mánager del grupo está en contacto con el personal de la embajada de España, en cuyo interior permanece el equipo de Baiuca. «Ellos están bien, protegidos y vigilados, en el sitio más seguro posible, que es la residencia de la embajada, donde de hecho ya iban a dormir mientras durase su estancia», indicaba ayer Queipo.
La banda tenía previsto regresar a España hoy mismo, pero su retorno está en el aire, ya que el aeropuerto de Jartum permanece cerrado. «No hay forma de comunicarse directamente con ellos, ni por teléfono ni a través de Internet, pero sí de forma indirecta a través del personal diplomático. Un miembro del equipo de seguridad nos telefoneó para comentarnos que todos están perfectamente», añade el mánager, que espera que en las próximas horas se aclare la situación y Baiuca pueda confirmar su vuelta a casa el fin de semana. Es, a grandes rasgos, la misma información que maneja la familia del músico desde Catoira.

Nuevas protestas
Mientras, en las calles de la capital sudanesa la situación sigue siendo compleja. El balance de muertos a causa de la represión de las protestas desencadenadas tras el golpe de Estado del lunes se ha elevado a siete, en medio de una nueva jornada de movilizaciones en apoyo al Gobierno de transición, que ha subrayado que sigue siendo la «autoridad legítima» en el país.
Las manifestaciones arrancaron el lunes tras las informaciones sobre la detención del primer ministro, Abdalá Hamdok, varios ministros y diversos civiles que forman parte del Consejo Soberano de Transición, tras lo que el presidente de este último organismo, Al Burhan, decretó la disolución del Ejecutivo y la imposición del estado de emergencia.
Al Burhan, jefe también de las Fuerzas Armadas de Sudán, aseguró ayer que Hamdok está en su propia residencia. «Nadie le secuestró ni agredió; está en mi casa», dijo Al Burhan en una rueda de prensa en Jartum, en la que aseguró que «cuando la situación se tranquilice y prevalezca la paz» Hamdok volverá a su casa. «No está bajo presión», agregó, sino «por motivos de seguridad».
Al mismo tiempo, el general prometió que habrá un nuevo Gobierno que será «aceptado por el pueblo» y en él estarán representados todos los estados que componen Sudán, después del conflicto con algunas tribus locales. «Nosotros lograremos la transición con una participación civil, insistimos en que haya un Gobierno civil que realizará con nosotros la transición y acatamos los objetivos acordados en el documento constitucional», dijo el militar, quien agregó que ese texto firmado junto a los civiles tras el derrocamiento del dictador Omar al Bashir, en abril del 2019, «no fue anulado».
La oficina de Hamdok, sin embargo, avisó de que la alternativa a su Gobierno son «las calles, las huelgas y la desobediencia», al tiempo que incidió en que su Administración es la «reconocida» por el pueblo sudanés y la comunidad internacional.