Macron moviliza a la UE para responder a la actitud de EE.UU. frente a Ucrania
INTERNACIONAL
Comienza en París la cumbre informal de siete líderes de la UE, entre ellos España, y el Reino Unido, en el que participan también los dirigentes comunitarios y de la OTAN
17 feb 2025 . Actualizado a las 17:44 h.El presidente francés, Emmanuel Macron, quiere levantar la moral de sus homólogos europeos. Y, sobre todo, coordinar una respuesta de la UE ante la ofensiva de Estados Unidos con Donald Trump al frente. Este lunes comenzó en el palacio del Elíseo una reunión de urgencia entre los siete principales mandatarios del Viejo Continente.
Macron recibió en el Elíseo al canciller alemán, Olaf Scholz, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y los primeros ministros de los Países Bajos, Dick Schoof; Polonia, Donald Tusk; Dinamarca, Mette Frederiksen. La última en ser recibida fue la italiana Georgia Meloni, que llegó con retraso. También asiste a la cita el primer ministro británico, Keir Starmer, que quiere tener voz junto a la UE en estas discusiones, y los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, así como el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Justo antes de la reunión, Macron habló por teléfono con Donald Trump, indicó el Elíseo, aunque no divulgó detalles de esa conversación.
Sobre la mesa en París estarán cuestiones fundamentales como el papel de Europa en las negociaciones sobre Ucrania, y también su rol en el mantenimiento posterior de la paz, con garantías para Ucrania y para la seguridad europea.
Discurso incendiario
El encuentro tiene lugar tras el terremoto diplomático provocado por la voluntad del presidente estadounidense de negociar el final de la guerra de Ucrania con representantes de Moscú y Kiev, pero sin la presencia de Europa. A eso se le sumó el discurso incendiario del vicepresidente norteamericano, JD Vance, que el viernes comparó los Gobiernos europeos con regímenes autoritarios en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
«El presidente de la República reunirá a los principales países europeos» para «debatir sobre la seguridad» continental, informó el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, quien precisó que se tratará de una sesión «de trabajo». Según el responsable de la diplomacia gala, Europa «formará parte de una manera u otra de las discusiones» sobre un eventual acuerdo de paz tras casi tres años de conflicto en Ucrania. «No vamos a dejar intimidarnos», sostuvo Barrot en una entrevista para France Inter en la que pidió que «no se dramatice» la situación.
Pese a sus palabras, el escenario actual tiene un componente dramático. Europa no solo afronta el riesgo de quedar fuera de las negociaciones de un conflicto en su mismo suelo, sino que en esa mesa de diálogo se certifique la pérdida de cerca del 20% del territorio ucraniano y se evapore la posible adhesión de Kiev a la OTAN.
Imagen de unidad
Tras una conversación telefónica con el jefe del Kremlin, Vladimir Putin, el presidente estadounidense expresó el miércoles su voluntad de «empezar a negociar inmediatamente» con Moscú. Aunque se desconoce su fecha, está previsto que el encuentro, en el que también participarán negociadores de Kiev, se celebre en Arabia Saudí. El enviado de Trump para Ucrania, el general Keith Kellogg, respondió el sábado con un contundente «no» ante la pregunta sobre si habría representantes de la UE en esa mesa. La primera ofensiva rusa sobre Ucrania en el 2014 terminó con los acuerdos de Minsk bajo el amparo de Francia y Alemania.
Ante este desafío de la Administración trumpista, los dirigentes del Viejo Continente quieren dar una imagen de unidad.
«Solo los ucranianos pueden decidir cuándo quieren detener los combates y los seguiremos apoyando mientras no hayan tomado esa decisión», indicó Barrot sobre un ejército de Kiev que depende, sin embargo, del respaldo armamentístico occidental, sobre todo del estadounidense. Aunque lentamente, las tropas ucranianas pierden terreno en el frente del Dombás. A esa realidad se le ha sumado la posición de la Casa Blanca. Además de descartar una incorporación del país a la OTAN, le exige el control del 50% de las tierras raras —con minerales de gran valor para el sector tecnológico— del país a cambio de la ayuda militar dada en los últimos años. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, rechazó el miércoles una primera oferta de Washington.
Para compensar los síntomas de debilidad que da Ucrania antes de unas eventuales negociaciones, las cancillerías europeas, sobre todo París y Londres, preparan con cierta discreción un posible envío de tropas tras un eventual acuerdo de paz, según la agencia Associated Press. Además de este asunto, en la reunión de París está previsto que aborden la seguridad del continente. Zelenski pidió el sábado la «creación de un ejército europeo» aunque este domingo aliados como Polonia rechazaron la idea.
A ese respecto, el envío de tropas europeas en misión de paz será uno de los factores principales a debatir. Es una medida a la que líderes como Starmer ya se han mostrado dispuestos, y a lo que tampoco cierran la puerta otros países, como Suecia, Bélgica o los Países Bajos. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha alejado por el momento el debate sobre el eventual envío de tropas de paz esgrimiendo que Vladimir Putin sigue con su guerra de agresión.
Pero no todos los asistentes comparten esa postura, como Polonia, fronteriza con Ucrania y Bielorrusia. Su primer ministro avanzó hoy mismo antes de partir hacia París que Varsovia no se plantea enviar soldados a Ucrania.
El hecho de avanzar en la eterna promesa de la «Europa de la defensa» es una de las prioridades de Macron. El dirigente galo confía en que la actual coyuntura convulsa le sirva para sacar la cabeza del agua ?al menos a nivel internacional? de la crisis de su presidencia.
Para que los países europeos «no dejen intimidarse», París confía en la composición de un Ejecutivo alemán más fuerte, probablemente encabezado por el conservador Friedrich Merz, tras los comicios del próximo domingo. También considera como un aliado fundamental al británico Keir Starmer. El Viejo Continente «afronta un momento clave para su seguridad», ha alertado el primer ministro del Reino Unido, quien ha pedido a sus exsocios de la UE que «asuman un mayor peso en la OTAN».
Starmer asegura estar «preparado» para desplazar tropas británicas a Ucrania
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo este domingo estar preparado para desplazar tropas británicas a Ucrania para contribuir a las garantías de seguridad en el país del este de Europa. «El Reino Unido está listo para jugar un papel líder en acelerar los trabajos sobre las garantías de seguridad para Ucrania. Esto incluye un mayor apoyo para el ejército ucraniano (...) pero también significa estar dispuesto a contribuir a las garantías enviando nuestras propias tropas al terreno si fuese necesario», dijo el líder laborista en un artículo exclusivo en The Telegraph.
Se trata de la primera vez que el premier británico dice de forma explícita que está considerando enviar fuerzas de paz británicas a Ucrania, en unas declaraciones que se producen antes de asistir a la reunión informal con líderes europeos que tendrá lugar este lunes en París. En el artículo, firmado por el propio Starmer, el político incidió en que no decía las palabras a la ligera y que, aún entendiendo la responsabilidad que supone poner en peligro a los militares británicos; considera que ayudar a garantizar la seguridad en Ucrania contribuye a proteger la seguridad del continente europeo y del Reino Unido. Asimismo, dijo que su cometido en la cumbre de París será el de compartir con el resto de colegas europeos un «mensaje muy claro», que Europa debe dar un paso más para satisfacer las exigencias de su propia seguridad. «Tenemos que demostrar que realmente nos tomamos en serio nuestra propia defensa y que asumimos nuestra propia responsabilidad. Hemos hablado de ello durante demasiado tiempo, y el presidente (de Estados Unidos, Donald) Trump tiene razón al exigir que nos pongamos manos a la obra».
A juicio de Starmer, para lograr una «paz duradera» en Ucrania, hace falta una colaboración estrecha entre Europa y Estados Unidos y propuso que el Reino Unido actúe de puente y desempeñe el «papel único para ayudar a que esto suceda». «Solo Estados Unidos puede disuadir a (el presidente ruso, Vladímir) Putin de atacar nuevamente», dijo tajante el líder británico, que se reunirá con Trump en los próximos días y trabajará junto a él y al resto de socios del G7 para alcanzar un acuerdo «sólido» y avanzar en cuestiones como el precio del petróleo o la persecución de bancos que permiten la evasión de sanciones. «El fin de esta guerra, cuando llegue, no puede convertirse simplemente en una pausa temporal antes de que Putin ataque nuevamente», dijo el laborista, que admitió la necesidad de que los países europeos aumenten el gasto en defensa y asuman «un papel más importante en la OTAN».
Sobre las negociaciones en curso para poner fin al conflicto de Ucrania tras casi tres años de su comienzo, Starmer alabó la «capacidad de recuperación» y los «sacrificios en defensa de la nación» del pueblo ucraniano y su presidente, Volodímir Zelenski, y reiteró que el camino de Kiev para su adhesión a la Alianza Atlántica debe ser «irreversible». «Los días cruciales que se avecinan determinarán la seguridad futura de nuestro continente. Como diré en París, la paz se logra con la fuerza. Pero lo inverso también es cierto: la debilidad conduce a la guerra», apuntó. «Este es el momento de que todos demos un paso adelante, y el Reino Unido lo hará porque es lo correcto para los valores y las libertades que apreciamos y porque es fundamental para nuestra propia seguridad nacional», concluyó.
Hungría acusa a los líderes reunidos en París de no querer la paz en Ucrania
Desde el Elíseo se ha justificado que este encuentro «informal» tenga un formato reducido por la necesidad de agilidad —mucha más de la que implicaría una reunión de los Veintisiete, con países cercanos a Moscú de por medio, como Hungría y Eslovaquia— y porque se trata de conversaciones preliminares. Esta clase de reuniones «son frecuentes y no deben ser dramatizadas», señaló el jefe de la diplomacia gala, Jean-Noël Barrot.
Las críticas no tardaron en llegar desde el Gobierno húngaro. Su ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, acusó a los líderes reunidos en París de no querer la paz en Ucrania. «Desde hace tres años no han dejado de echar leña al fuego de la guerra», dijo. «Son los países que están en el bando de la guerra, que apoyaron la estrategia equivocada de sanciones en Europa», sentenció ante la prensa tras reunirse con su colega kazajo, Murat Nurtleu, en Astaná.
Por su parte, el primer ministro de Eslovaquia, el populista de izquierdas Robert Fico, criticó la participación de la Unión Europea en la cita convocada por Macron. Así, telefoneó al presidente del Consejo Europeo, António Costa, para preguntarle por qué aceptó dicha invitación a un encuentro que «se supone que abordará la cuestión de la participación de tropas extranjeras en el territorio de Ucrania».