Trump presiona a Putin para que acepte su propuesta de alto el fuego

INTERNACIONAL

El presidente ruso visita el frente de guerra en la región de Kursk y ordena aplastar a las tropas ucranianas y tratar a los soldados capturados como terroristas
13 mar 2025 . Actualizado a las 12:54 h.Después de convencer al presidente Volodímir Zelenski para que aceptara su propuesta de tregua de 30 días y su demanda de explotar los recursos naturales de Ucrania, a Donald Trump le toca ahora persuadir a su par ruso, Vladimir Putin. Por el momento, el Kremlin declina pronunciarse sobre la propuesta de alto el fuego inmediato hasta que Estados Unidos no le informe de los detalles de lo acordado con los ucranianos en la ciudad saudí de Yeda. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, indicó en ese sentido que no descarta incluso una llamada telefónica «al más alto nivel» entre Putin y el inquilino de la Casa Blanca.
Por lo pronto, Trump enviará este jueves a Moscú a su hombre de confianza, Steve Witkoff, a quien conoce desde los años 80 y con quien juega habitualmente al golf. Bien conocidas son las conexiones con oligarcas rusos que mantiene desde hace años este abogado e inversor inmobiliario. Witkoff llegará hoy a Rusia con el objetivo de reunirse con Putin. Será su segunda reunión, después de que en febrero hablara durante tres horas con el presidente ruso para facilitar la liberación del preso estadounidense Marc Fogel.
El primer contacto estadounidense con el Kremlin se produjo este mismo miércoles y el encargado fue el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, como había adelantado el secretario de Estado, Marco Rubio, en declaraciones en el aeropuerto irlandés de Shannon, en su escala de regreso a EE.UU. desde Arabia Saudí. Rubio también subrayó que los aliados europeos deberán implicarse tras aceptar Kiev el alto el fuego. Al tiempo, reconoció que Rusia buscará como contrapartida que se levanten las sanciones impuestas por Europa.

Durante su reunión en el despacho oval con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, Trump dijo que Estados Unidos tiene «gente yendo a Rusia ahora mismo, mientras hablamos», en referencia a su enviado especial Steve Witkoff. Y añadió: «Ojalá podamos lograr un alto el fuego».
«He recibido mensajes positivos, pero un mensaje positivo no significa nada», reiteró. Si Putin no firma el acuerdo, Trump amenazó con «hacer cosas que serían muy perjudiciales para Rusia, en términos financieros».
En medio de esas demandas, el presidente ruso optó por no hablar de tregua y visitar el centro de mando militar en la región de Kursk vestido de militar, algo poco habitual. Cerca del frente de batalla, un belicoso Putin ordenó a aplastar a las tropas ucranianas y que los soldados capturados sean tratados como «terroristas» y no como prisioneros de guerra.
El dilema de Rusia
Putin se ha beneficiado del cambio de rumbo geopolítico dado el último mes por Trump, al alinearse en la política exterior a favor de Rusia, abandonar a sus aliados europeos y criticar a Zelenski en el despacho oval. Pero la propuesta de alto el fuego plantea un dilema al jefe del Kremlin: perseguir una victoria bélica en Ucrania —en momento en que sus fuerza progresan en Kursk y el Dombás— o estrechar lazos con su par estadounidense.
En enero, el presidente ruso rechazaba totalmente la idea de un cese del fuego temporal en Ucrania. En declaraciones a The New York Times, el analista ruso Ilya Grashchenkov dijo que el Kremlin podría aceptar una tregua que sería «tácticamente desfavorable pero estratégicamente favorable» para «demostrar que es un pacificador».
«No es imposible que los rusos acepten», considero también al diario neoyorquino Samuel Charap, analista de Rusia en el laboratorio de ideas Corporación Rand. «No porque quieran un alto el fuego, sino porque ahora centran su interés en las relaciones con Washington».

Kiev inicia la retirada de Kursk ante el avance ruso
Rostyslav Averchuk / Leópolis
Ucrania está a un paso de perder Kursk ante la contraofensiva de las tropas rusas y norcoreanas. Sus fuerzas se están viendo obligadas a replegarse de esa región rusa, un botín que pensaba usar como moneda de cambio en las futuras negociaciones de paz con Rusia. La visita de Vladimir Putin a la base militar de Kursk junto al jefe del Estado Mayor, Valeri Gerashimov, da a entender que la derrota ucraniana es cuestión de días o incluso horas.
A primera hora del día, el Kremlin anunció la caída de Sudzha, la principal localidad de Kursk conquistada por las tropas de Kiev en la operación transfronteriza iniciada el pasado agosto, en la primera invasión de territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial. El general Gerasimov cifró la captura de unos 430 soldados ucranianos.
El presidente Volodímir Zelenski apuntó indirectamente a un repliegue, al declarar que los combates prosiguen pero que se está actuando para minimizar bajas en las filas. Antes se había conocido el cese del mando militar a cargo de la operación en Kursk, según confirmó el propio general destituido, Dmitro Krasílnikov.
Recuperado el 50 %
Rusia ha logrado reconquistar casi 200 kilómetros cuadrados, o el 50 % del territorio que Ucrania tenía bajo control hace tan solo una semana, después de que Moscú hiciera de los avances en Kursk su prioridad y Estados Unidos dejara de compartir datos de inteligencia con Kiev.
La última actualización del mapa de la plataforma ucraniana de análisis de la guerra DeepState da a los rusos la mayor parte de Sudzha, mientras continúan los combates en el extremo occidental de la ciudad. Según la prensa moscovita, la ofensiva rusa cogió desprevenidos a los defensores ucranianos, parte de los cuales procedió a la retirada o se entregó prisionero.
Los rusos lograron llegar a la retaguardia ucraniana a través de 14 kilómetros de tuberías en el gasoducto Urengói-Pomari-Uzhgorod. Para ello, según el portal Gazeta.ru, los soldados permanecieron seis días bajo tierra en una operación tachada ya de histórica por algunos funcionarios rusos. «La historia de la cabeza de playa de Kursk llega a su final. Los soldados ucranianos se van», anunció Ruslán Levíev, experto militar del Conflict Intelligence Team, al canal ruso Dozhd.
La situación se deterioró después de que el Kremlin desplazara su foco de atención del este de Ucrania a Kursk con el fin de despojar al país invadido de una vía para negociar la devolución de sus territorios ocupados, según Oleksí Melník, del Centro Razumkov. Rusia probablemente programó su nueva ofensiva ante las conversaciones en Arabia Saudí y también busca lograr una victoria importante antes de su desfile del Día de la Victoria, el 9 de mayo, cree el analista militar Oleksandr Kovalenko.
EE.UU. reanuda la entrega de armas a Kiev a través de Polonia
El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, confirmó este miércoles la reanudación de las entregas a Ucrania de armamento estadounidense desde el centro logístico polaco de Rzeszów.
Sikorski se reunió en Varsovia con su homólogo ucraniano, Andrí Sibiga, quien llegó directamente desde Yeda, para informarle de los resultados de conversaciones que tuvieron lugar la víspera entre Ucrania y Estados Unidos en esa ciudad saudí.
El ministro polaco confirmó que «el suministro de armas (...) ha vuelto a los niveles anteriores» desde la base aérea de Jasionka, situada en Rzeszów, desde la que se recibe y distribuye la ayuda militar aliada a Ucrania. A su vez, el jefe de la diplomacia ucraniana ratificó que la reanudación del suministro «es una decisión muy importante, especialmente ahora, para nuestra defensa». Por su parte, Sibiga calificó los resultados de las conversaciones con la delegación estadounidense de «muy importantes, casi históricos».
En una reunión en Estambul, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, expresaron su respaldo a la propuesta de una tregua de un mes y expresaron su esperanza de que Moscú la acepte. Erdogan reiteró la disposición de su país de acoger conversaciones entre los bandos enfrentados para «alcanzar una paz justa».