Los disturbios racistas se extienden a otras partes de Irlanda del Norte
INTERNACIONAL

63 policías heridos y 14 familias desplazadas a albergues es el saldo de los desórdenes que estallaron el lunes
14 jun 2025 . Actualizado a las 09:56 h.Irlanda del Norte vivió el jueves su cuarta noche consecutiva de disturbios racistas. Y aunque los desórdenes fueron de menor intensidad que los de las jornadas previas y en el pueblo de Ballymena, donde estalló la violencia callejera, reinó la calma, otras localidades registraron choques entre jóvenes enmascarados y policías, según las autoridades autonómicas.
En Portadown, una localidad al suroeste de Belfast, una turba de unas 400 personas se enfrentó a decenas de uniformados con ladrillos y piedras, en una batalla que se prolongó hasta la madrugada de ayer. Por su parte, en la villa de Newtownards, a unos 50 kilómetros al oeste, unos sujetos realizaron pintadas xenófobas y al norte de la capital norirlandesa fueron cortadas calles con hogueras, según reportó la BBC.
Pese a que las autoridades consideran que la intensidad de los incidentes ha disminuido, en comparación con lo ocurrido en las tres noches previas, dejaron claro que su paciencia se está agotando. «No salgan a la calle esta noche. Si lo hacen, los arrestaremos y procesaremos», advirtió Jon Boutcher, director de la policía autonómica, tras informar de que el número de agentes heridos subió a 63, mientras que ya son 15 los detenidos.
Por su parte, la ministra principal del territorio, Michelle O'Neill, anunció que destinará fondos adicionales a la policía para enfrentar la crisis, mientras que Escocia ya envió 80 uniformados de refuerzo.
Protegiendo a las víctimas
Los disturbios xenófobos en Irlanda del Norte han dejado unas 50 viviendas dañadas y han obligado a las autoridades a realojar a unas 14 familias de migrantes, según informó la responsable de la Administración de Vivienda del territorio británico (NIHE, por sus siglas en inglés), Grainia Long.
«La cantidad de familias que sienten que no es seguro estar en sus hogares no tiene precedentes», dijo la funcionaria en una entrevista a una emisora.
La prensa británica está llena de relatos de angustia y miedo de inmigrantes residentes en las localidades escenario de los sucesos. «Parecía algo salido de una película», dijo Deimantas Zakevicius, un lituano que vive en Portadown, quien dijo haber visto desde su ventana cómo enmascarados le lanzaban piedras a la policía.
Los desórdenes estallaron el lunes, luego de que se conociera que una niña presuntamente fue violada en Ballymena el sábado. La policía autonómica detuvo a dos adolescentes de origen rumano por los sucesos, lo que ha sido aprovechado por grupos de extrema derecha para incitar a los desórdenes, según señalaron las autoridades locales.