Israel declara la ciudad de Gaza como «zona de combate» y corta la ayuda

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

Un hombre llora la muerte de su hijo en el hospital Al Shifa, en Ciudad de Gaza.
Un hombre llora la muerte de su hijo en el hospital Al Shifa, en Ciudad de Gaza. MOHAMMED SABER | EFE

EE.UU. niega el visado a la ANP para ir a la cumbre de las Naciones Unidas

30 ago 2025 . Actualizado a las 10:03 h.

Israel vuelve a dar pasos para entrar en la ciudad de Gaza. El Ejército declaró ayer la urbe como «zona de combate» y puso fin a la pausa que permitió que entrara a la capital de la Franja un número limitado de envíos de ayuda humanitaria. Mientras, la ofensiva diplomática contra Tel Aviv encuentra el freno de EE.UU., que vetó a la Autoridad Palestina para la cita de la ONU en Nueva York este septiembre.

Un comunicado del portavoz castrense en árabe, Avichai Adraee, aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel iniciaron «operaciones preliminares y las etapas iniciales del ataque contra la ciudad de Gaza». Los ataques, centrados en el barrio Al Zaytoun y Al Sabra, dejan ya ambos núcleos condenados a ser lo que es el resto de la Franja: un montón de escombros. La mayoría de los habitantes de la zona [un millón] no han evacuado de momento y se espera que los combates sean especialmente duros.

Dos elementos serán cruciales en la invasión. Por un lado, los túneles de Hamás, que el Ejército israelí cree que tienen un entramado más complejo del estimado. Por otro, como alerta un general israelí bajo el anonimato al Times of Israel, la propia Brigada Al Zaytoun, uno de los principales batallones de Hamás que no ha sido derrotado y que se ha medido varias veces con brigadas israelíes con éxito.

En estas operaciones, se hallaron los restos de dos rehenes. Uno permanece sin identificar, y el otro es el de Ilan Weiss, de 56 años, asesinado en los ataques del 7 de octubre del 2023 en el kibutz Beeri, muy cercano a la Franja. Era además miembro de la seguridad del asentamiento. «No descansaremos ni guardaremos silencio hasta que devolvamos a casa a todos los secuestrados, los vivos y los muertos», dijo el primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Vetos por un genocidio

Ante la posibilidad de que la ofensiva cause otra masacre en la capital de Gaza, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU pidió a los países miembros del organismo a través de una carta que reconozcan que Israel no lleva a cabo una guerra en Gaza, sino un genocidio, y añadió que «las ventas de armas, las transferencias y el apoyo logístico o financiero relacionado a las autoridades israelíes» constituyen complicidad con el mismo.

Turquía recogió ese testigo y declaró el cierre del espacio aéreo y marítimo de su país para Israel.

No obstante, y ante la posibilidad de una ola de reconocimientos del Estado palestino en la próxima Asamblea General de la ONU de Nueva York en septiembre, EE.UU. empezó a extender la negación de visados a miembros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), así como de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Esta medida podría hacer que el discurso con el que planteó el reconocimiento unilateral de su Estado del presidente de la ANP, Mahmud Abás, pudiera no producirse, aunque el veto no se extiende a los representantes permanentes palestinos ante las Naciones Unidas, que podrían recoger el testigo.

Según el departamento de Estado dirigido por Marco Rubio, las medidas se producen porque la ANP no ha cumplido el rol «pacífico» al que se adhirió en los Acuerdos de Oslo. Sin embargo, la medida supone un castigo a las intenciones de reconocer a Palestina, en sintonía con la construcción de asentamientos en Cisjordania por parte de Israel.

Tel Aviv se anota una victoria en la ONU con el fin de la misión de paz en el Líbano

J. OTAZU NUEVA YORK / EFE

Israel se anotó este jueves una victoria en las Naciones Unidas al lograr, mediante el apoyo de su más fiel aliado, Estados Unidos, que el Consejo de Seguridad ponga fecha final a la misión de cascos azules en el sur del Líbano (Unifil), que comenzará una retirada gradual y durante todo un año a partir del 31 de diciembre del 2026.

El embajador israelí, Danny Danon, dijo que «la realidad es que Unifil ha fracasado en su mandato. Su presencia no ha evitado que Hezbolá [la milicia chií libanesa] siga amasando uno de los arsenales más peligrosos del mundo». Israel no ha escondido en ningún momento su deseo de poner punto final a la Unifil, pero necesitaba que un miembro del Consejo de Seguridad trasladara esa voluntad a una resolución, y Francia no estaba por la labor. Fue Estados Unidos quien hizo el favor.

Un desarme complicado

Está previsto que este próximo martes el Ejército libanés presente ante el Consejo de Ministros del país un plan detallado para completar el desarme antes de final de año, algo a lo que Hezbolá se niega en las actuales circunstancias y que ha hecho crecer los miedos al estallido de un conflicto interno. El representante de China ante el Consejo, Geng Shuang, señaló que fue «la obstinada insistencia de un miembro permanente» la que obligó a poner fin a la misión de paz «en perfecto desprecio de las voces de la gran mayoría del Consejo».