El chavismo volvió este martes a las calles en Venezuela para repudiar el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, que ya deja consecuencias tangibles en el país al haber provocado la cancelación en cascada de varios vuelos internacionales
26 nov 2025 . Actualizado a las 11:32 h.El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exhibió este martes la espada del libertador Simón Bolívar -también conocida como la Espada del Perú-, ante miles de asistentes a una marcha contra el «imperialismo» en Caracas, después de que EE.UU. designara al denominado cartel de los Soles como organización terrorista extranjera. Casi a la misma hora, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en su intención de dialogar con Maduro, para «salvar muchas vidas» y agregó que «hacer las cosas por las buenas» está bien, pero que también puede «hacerlo por las malas».
Trump defendió su decisión de una posible comunicación con Maduro cuando una reportera a bordo del avión presidencial de camino a Florida le cuestionó sobre por qué dialogar con el venezolano si lo han denunciado como supuesto líder de una organización terrorista extranjera: «Podría hablar con él, ya veremos», respondió el mandatario estadounidense.
«Juro frente a este cielo, juro frente a nuestro señor Jesucristo, que daré todo mi esfuerzo por la victoria de Venezuela contra las amenazas y agresiones del imperialismo», declaró Maduro al encabezar un juramento del que hicieron parte los asistentes. Ataviado con un uniforme de camuflado y flanqueado por sus ministros, habló en el patio de honor de la Academia Militar de Venezuela, ubicada en el Fuerte Tiuna, uno de los principales complejos castrenses del país, hasta donde llegó la nutrida movilización.
«La recibo 200 años después con su energía y su fuerza libertadora, emancipadora, de pueblos, esa es la espada de la victoria de toda Suramérica», declaró el mandatario tras desenvainar la espada dorada, que fue un obsequio que la Municipalidad de Lima entregó a Bolívar el 30 de octubre de 1825, tras las victorias de las batallas de Junín y Ayacucho (Perú) como parte de la guerra independentista.
La movilización chavista honró el bicentenario de la espada, que fue trasladada en un carruaje dentro de una urna de cristal durante el recorrido por el paseo Los Próceres, donde se celebra usualmente el desfile por el Día de la Independencia.
Más allá de su significado histórico, la espada de Bolívar se convirtió también en un símbolo del propio chavismo: tanto el presidente fallecido Hugo Chávez como Maduro han otorgado réplicas de esta a quienes consideran aliados en distintos contextos.
Chávez entregó réplicas a distintos dirigentes en sus visitas a Venezuela, como el ruso Vladímir Putin, el sirio Bachar al Asad, el libio Muamar al Gadafi, el cubano Raúl Castro, el boliviano Evo Morales o la argentina Cristina Fernández de Kirchner. Por otro lado, Maduro también ha obsequiado réplicas de la espada a mandatarios -incluyendo nuevamente a Putin o el turco Recep Tayyip Erdogan-, y a líderes del chavismo que han sido blanco de sanciones estadounidenses.
La Espada del Perú tiene una vaina hecha de oro macizo, con diamantes y brillantes en su empuñadura, así como varias inscripciones grabadas en su hoja, incluyendo en el reverso «Simón Bolívar» - «Unión y Libertad», y en el anverso «Libertador de Colombia y del Perú».
El Gobierno chavista rechazó el lunes que EE.UU. designara como grupo terrorista al cartel de los Soles, organización que consideró «inexistente», y apuntó que la Administración de Trump reedita una «vil mentira» para justificar una intervención, en medio de las tensiones por el despliegue militar estadounidense en el Caribe.