El Supremo francés ratifica la condena a Sarkozy por la financiación de la campaña del 2012
INTERNACIONAL
La sentencia, correspondiente al caso Bygmalion, es la segunda confirmada contra el expresidente
26 nov 2025 . Actualizado a las 16:45 h.El Tribunal Supremo francés ha rechazado el recurso interpuesto por Nicolas Sarkozy contra su condena a un año de prisión en el caso Bygmalion por la financiación ilegal de su campaña electoral del 2012.
De esta forma, el antiguo presidente de la República francesa es condenado por segunda vez por la vía penal. La primera sentencia firme fue en el llamado caso de escuchas telefónicas en el que se condenó a Nicolas Sarkozy por corrupción y tráfico de influencias a un año de prisión, por intentar corromper a un magistrado para obtener información sobre uno de los procesos que tenía abiertos.
El caso Bygmalion responde al sistema elaborado por el entorno de Nicolas Sarkozy que en el 2012 aspiraba a ser reelegido presidente de la República, aunque luego perdió las elecciones presidenciales a favor de François Hollande.
La ley impone a los candidatos a las presidenciales un límite de gastos fijado en 22,5 millones de euros en la segunda vuelta de las elecciones. Sin embargo, los gastos de campaña de Nicolas Sarkozy superaron los 42 millones de euros. Para disimular esa diferencia de más de 20 millones, el partido conservador, que entonces se llamaba Unión por un Movimiento Popular (UMP), recurrió a un sistema de facturas falsas entre el partido y la sociedad de comunicación política Bygmalion. Esta empresa, junto a su filial Event & Cie, facturaron al partido servicios que en realidad correspondían a la campaña presidencial. Nicolas Sarkozy no fue juzgado por la elaboración de este montaje, pero sí por beneficiarse del mismo para su candidatura.
En el juicio en primera instancia, el Tribunal de París condenó al expresidente de la República a un año de prisión firme y el Tribunal de Apelación confirmó la culpabilidad de Sarkozy, aunque redujo la pena a seis meses de prisión que podían cumplirse bajo vigilancia electrónica. La pena quedó en suspenso tras el recurso presentado ante el Tribunal Supremo, pero el recurso ha sido rechazado, tal y como había pedido la fiscalía, y la pena será ejecutada.
Nicolas Sarkozy no va a volver a dormir en la cárcel, pero tendrá que vivir durante seis meses con un brazalete electrónico y según las modalidades que dicte el juez de libertades. Será la segunda vez que se vea en estas circunstancias ya que fue obligado a utilizar un brazalete entre el 7 de febrero y el 14 de mayo del 2025 para cumplir una pena de un año de prisión, aunque le fue reducida tras obtener la libertad condicional debido a su edad (70 años en la actualidad).
Los problemas judiciales de Sarkozy no terminan aquí. Todavía tiene pendiente el caso libio por el que ha sido condenado en primera instancia a cinco años de prisión, y tiene abiertas dos investigaciones. Una, por «tráfico de influencia», para determinar si actuó como consultor o como lobbysta después de firmar un contrato por tres millones de euros con una compañía de seguros rusa. Y otra, tras la denuncia presentada por la asociación Anticor por la atribución del Mundial 2022 a Qatar.