El dilema de Kiev: la OTAN o renunciar a ella

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

Soldados ucranianos en el frente de Donetsk.
Soldados ucranianos en el frente de Donetsk. Sofiia Gatilova | REUTERS

Mark Rutte promete garantías equivalente a la membresía en la Alianza a Kiev, que igualmente seguirá el proceso de adhesión

19 dic 2025 . Actualizado a las 08:47 h.

Con el futuro de los activos rusos congelados a debate, los avances para cerrar un acuerdo de paz en Ucrania se estancaron ayer. Porque, si bien Washington ya se prepara para establecer contacto con Moscú a fin de que el Kremlin evalúe el plan tejido por Kiev y la Casa Blanca, el presidente Volodímir Zelenski aseguró que no eliminará de la Constitución las aspiraciones de su país para ingresar en la OTAN y en la Unión Europea, algo que incluso en la Alianza se mira con cierta reticencia.

Rusia ha sido clara: la organización militar atlantista debe acabar con sus aspiraciones expansionistas en el este de Europa, ya que consideran que ese avance fue un detonante de la guerra. En Moscú culpan a la revolución proeuropea del Maidan del 2014, que acabó con la salida del prorruso Viktor Yanukóvich del Gobierno ucraniano, y a la Administración Biden por instigar el acercamiento de Kiev a Occidente.

Dos de los puntos que Vladimir Putin quiere ver cumplidos para la paz son la cesión del Dombás y el rechazo a que Ucrania sea parte de la Alianza Atlántica. Zelenski, sin embargo, dijo que «el pueblo ucraniano decidirá qué hará con su Constitución». Y si cambia, «no será debido a las reclamaciones rusas» sobre la seguridad de su país. Y apuntó a que puede que en el futuro, el rechazo de países como Hungría y EE.UU. para que Kiev engrose las filas del conglomerado militar más grande del mundo cambie. «No nos ven en la OTAN por ahora. Todo en nuestras vidas es ‘por ahora’. Tal vez la posición cambie en el futuro», matizó el dirigente ucraniano.

La OTAN y sus miembros también tienen voz y voto en el asunto. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, aseveró en rueda de prensa que Ucrania solicitó el ingreso en la coalición y los miembros consideraron que dicho camino es «irreversible». Sin embargo ese «camino» se andará, pero sin que Kiev llegue a integrar la coalición. Estas pretensiones han acabado enterradas por la posibilidad de firmar una paz y porque los aliados de Moscú en Europa —Hungría, Eslovaquia, Eslovenia— tratarán de impedirlo. Otras potencias como Alemania, EE.UU., Bélgica o España, según Politico, también se oponen, pero por seguidismo a Washington. Por tanto, habría que encontrar «garantías de seguridad» para Ucrania similares a la de su pertenencia a la OTAN, pero sin ingresar oficialmente

Ello para que su seguridad, así como la del grupo militar y la de Europa no se vean dañadas otra vez. «Putin tiene que saber que si vuelve a atacar a Ucrania tras un acuerdo de paz, la reacción sería devastadora», subrayó.

En Moscú, ya esperan «ciertos contactos» con EE.UU. en los próximos días. Pero que Ucrania se acerque a la OTAN seguirá contando con el «no» ruso. Especialmente por la relación UE-Kiev. «Nos preocupa que los líderes europeos, dada su actitud, hayan hecho alguna contribución positiva», dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.