Los islamistas que atentaron en Sídney en la fiesta de la Janucá lanzaron explosivos que no detonaron
INTERNACIONAL
Salieron del vehículo con tres armas de fuego, tres bombas caseras y otra «con forma de pelota de tenis»
22 dic 2025 . Actualizado a las 21:08 h.Los presuntos autores del atentado terrorista del 14 de diciembre en Sídney lanzaron explosivos que no llegaron a detonar durante el ataque en la popular playa de Bondi, donde murieron 15 personas, además de uno de los atacantes, según una declaración policial preliminar compartida por un tribunal local a la que tuvo acceso la cadena pública ABC.
La acusación sostiene que los atacantes, identificados como Naveed Akram, de 24 años, y su padre, Sajid Akram, de 50 años y abatido por la Policía, arrojaron cuatro artefactos explosivos improvisados contra una multitud que celebraba la festividad judía de la Janucá, según recogió el mismo medio, que publica fotografías de los dispositivos.
Un tribunal de Sídney levantó este lunes el secreto judicial sobre la declaración policial acerca de los presuntos hechos de Bondi. Según esta información, los agentes dijeron que los dos hombres estacionaron su vehículo en Campbell Parade (Bondi) alrededor de las 18.50 hora local el día del atentado y colocaron en los parabrisas delantero y trasero banderas del Estado Islámico (EI), a cuya ideología vinculó previamente el ataque el primer ministro australiano, Anthony Albanese.
La declaración policial preliminar presume que luego sacaron del vehículo tres armas de fuego, junto con tres bombas caseras y otra «con forma de pelota de tenis», y se dirigieron hacia la multitud. Los artefactos arrojados no detonaron, pero fueron considerados «viables» por la Policía, que afirmó haber encontrado un quinto explosivo en el maletero del coche.
La declaración menciona vídeos en los que los dos hombres «parecen justificar el ataque» y se ven «disparando escopetas y moviéndose de forma táctica», según refleja el documento.
El ataque se produjo hace ocho días, cuando dos hombres armados con rifles abrieron fuego contra la multitud congregada en un parque cercano a la playa de Bondi, una de las más concurridas y turísticas de Australia, donde cerca de un millar de personas celebraban la festividad judía Janucá.
En el lugar murieron 14 personas —entre ellas uno de los presuntos atacantes, que fue abatido— y otras dos fallecieron posteriormente en el hospital, incluida una niña de 10 años.
La Policía ha presentado 59 cargos contra Naveed Akram, que engloban 15 por asesinato y uno por terrorismo.