La ofensiva en Oriente Medio cercena la cúpula de poder de la república islámica

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Majid Jademi, jefe de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, fue asesinado este lunes por Israel y Estados Unidos.
Majid Jademi, jefe de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, fue asesinado este lunes por Israel y Estados Unidos. Office of the Iranian Supreme Le | REUTERS

Desde el líder supremo y su entorno a figuras de la Guardia Revolucionaria han caído desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero

09 abr 2026 . Actualizado a las 10:46 h.

Estados Unidos e Israel han acabado con decenas de altos cargos y figuras relevantes de Irán desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. La muerte más trascendente se dio precisamente al inicio de este conflicto bélico. Tel Aviv, con la colaboración de los servicios de inteligencia estadounidenses, bombardeó la zona residencial donde vivía Alí Jaménei, líder supremo iraní, y acabó con su vida. Es parte de la estrategia conjunta de ambos países: «Cortar la cabeza del pulpo e impedir que se reproduzca», detalló el 17 de marzo el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.

El ayatolá y su familia

«Acabamos con la mayoría de los candidatos». La frase es de un Trump que celebró la ofensiva que acabó con el líder supremo y con parte de su entorno familiar: perdieron la vida su esposa, Mansureh Jojasteh Bagerzadeh, una de sus hijas, un yerno y varios de sus nietos, entre ellos una bebé.

El ataque se preparó durante meses. El Mossad controlaba incluso las cámaras de tráfico y de seguridad de toda Teherán y había monitorizado los movimientos del líder supremo, su entorno y todo su equipo de seguridad.

La ofensiva acabó con parte del clan familiar y también redujo la cúpula de poder iraní. Abdolrahim Musavi, jefe del Estado Mayor, fue uno de los líderes abatidos. Su predecesor, Mohamad Bagheri, había sido abatido en la ofensiva israelí de junio del 2025. La Guardia Revolucionaria también quedó descabezada. Su comandante en jefe, Mohamad Pakpur, y el secretario del Consejo de Defensa, Alí Shamjani, fallecieron en estos ataques. Según Israel, en el primer día de la operación Rugido del León murieron 40 comandantes y altos cargos.

Una figura clave

La omnipresente mano derecha. Secretario del Consejo Supremo, Alí Lariyani perdió la vida el 17 de marzo por un ataque aéreo de Israel. Su cargo no era militar, pero de él dependía buena parte de la estrategia de defensa iraní y su política exterior. Era considerado, tras la muerte de Alí Jamenéi, el hombre fuerte del régimen. Constante en cargos relevantes desde la revolución islámica, fue ministro y presidente del Parlamento. También fue el cerebro de la fuerte represión de la república islámica contra los manifestantes de las protestas de enero. Según The New York Times, fue uno de los detractores de Mojtaba Jamenéi sucediera a su padre en la rápida carrera para elegir al nuevo líder supremo. Lariyani fue sustituido por el excomandante de la Guardia Revolucionaria Mohamad Bagher Zolghadr, un perfil eminentemente militar, sin las vertientes tecnócratas y diplomáticas del fallecido.

Fuerzas paramilitares

La Basij, sacudida. La cúpula militar israelí también puso en la diana a la Basij, la fuerza paramilitar iraní que depende de la Guardia Revolucionaria y esta formada, en gran medida, por voluntarios afines al Gobierno. Israel reivindicó el asesinato de jefe de este grupo militar, Gholamreza Soleimani, al mando desde el 2019. Estas milicias ideológicas suponen otro recurso represor del régimen de los ayatolás.

Golpe al servicio secreto

Asesinato de su mente pensante. Un día después de la muerte de Larijani, Esmail Jatib corrió la misma suerte. Un ataque aéreo israelí acabó con el ministro de Inteligencia. Muy cercano a Alí Jamenéi —fue jefe de protección de su oficina en la ciudad de Qom—, aproximó a la Guardia Revolucionaria a su ministerio. En el 2022, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos le sancionó por «participar en actividades cibernéticas contra EE.UU. y sus aliados».

Últimas operaciones

Bajas sensibles para la Guardia Revolucionaria. Israel anunció la culminación exitosa de tres asesinatos selectivos. Entre ellos, el jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Mayid Jamadi. Los otros dos muertos son el dirigente de la Fuerza Quds Kamil Melhem y el comandante Ajer Bakri, de la Unidad 840, un grupo especializado en operaciones terroristas en el extranjero o detrás de las líneas enemigas.

 Irán ejecuta en tres semanas a siete detenidos en las protestas del mes de enero

Redacción / la voz, efe

Alí Fahim, uno de los detenidos en las protestas del mes de enero en Irán, fue ejecutado este lunes por las autoridades del Estado persa. Es el séptimo arrestado que pierde la vida de esta manera en tres semanas, en un clima de aumento de los ahorcamientos de presos políticos. «Había atacado instalaciones militares con el objetivo de apoderarse de armas», remitió la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní, que añadió que tras la revisión de su caso y el rechazo posterior del Supremo se llevó a cabo su ejecución.

Además, las autoridades iraníes detuvieron estos días a 311 personas, acusadas de colaborar con grupos opositores en el extranjero o con Israel y Estados Unidos.

La agencia oficial le culpó de participar en «acciones operativas contra la seguridad del país en favor del régimen sionista, Estados Unidos y grupos hostiles». Las protestas antigubernamentales de enero, que pedían el fin de la República Islámica, fueron sofocadas tras una dura represión que causó la muerte de 3.117 personas, según el recuento oficial. No obstante, organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en EE. UU., elevan esa cifra a más de 7.000 y continúan verificando otros 11.000 casos, mientras estiman en 53.000 los detenidos.

Irán es uno de los países con mayor número de ejecuciones en el mundo y, en 2025, ahorcó a 1.500 personas, según datos de la ONU, lo que representa un aumento del 50 % respecto al año anterior.