El estrecho de Ormuz vive la mayor escalada de ataques en el último mes

La Voz REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam, en Omán, el 31 de agosto.
Embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam, en Omán, el 31 de agosto. Stringer | REUTERS

El petróleo es un 50 % más caro que hace un año y el gas cuesta más del doble que antes del inicio de la guerra

11 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La guerra entre Irán y Estados Unidos vive su mayor de escalada en el último mes. El escenario es nuevamente el estrecho de Ormuz. Ambos países realizaron este miércoles ataques a embarcaciones. La tensión crece en la zona y el tráfico, en consecuencia, se redujo de forma considerable.

El Comando Central estadounidense anunció la destrucción de cinco petroleros iraníes en el golfo de Omán y la crucial isla de Jark, que acoge una de las instalaciones de extracción de crudo más relevantes del país persa. Por su parte, la Guardia Revolucionaria anunció que atacó con éxito dos buques de Estados Unidos, así como ocho petroleros y una decena de barcos de los norteamericanos.

La escalada no es ajena a otros países. Las Fuerzas Armadas iraníes aseguraron que atacaron una base de Estados Unidos en Jordania. El aumento de las hostilidades le costó la vida a un tripulante del petrolero Hércules, con bandera de Gibraltar, según anunció el Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido. Otro tripulante se encontraba en paradero desconocido. La institución británica, además, recoge otros cuatro «incidentes» que afectaron a buques mercantes en el entorno del golfo Pérsico.

Los rebeldes avanzan

La situación es también convulsa más al oeste, en el golfo de Adén. Los rebeldes hutíes —aliados de Teherán— capturaron el puerto de Moca, en pleno estrecho de Bab el Mandeb, que da acceso al mar Rojo. Por este paso circula el 7 % del petróleo del comercio mundial.

La ofensiva rebelde apenas encontró resistencia. Los hutíes, que aspiran a controlar más zonas de la costa, aseguraron que la navegación es segura en el estrecho. En apenas una semana, tomaron amplias zonas del país. Y todo pese a los bombardeos de Arabia Saudí, que trató de evitar así el avance de sus unidades terrestres. Esta nueva escalada deja ya más de 500 muertos y 20.000 desplazados internos, según datos de las Naciones Unidas.

Los aliados de Irán en Yemen han atacado también infraestructuras petroleras saudíes en represalia a los bombardeos. El portavoz hutí, Mohammed Abdul, aclaró que no tienen «ambiciones territoriales sobre ningún país vecino» y que su operación solo busca «afirmar la soberanía yemení».

El petróleo es un 50 % más caro que hace un año y el gas cuesta más del doble que antes del inicio de la guerra

M. M.

Las hostilidades no cesan en Oriente Medio. Lejos de aminorar, la tensión bélica aumenta por momentos y sigue marcando el paso de los mercados internacionales. A los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán se sumó este jueves el avance de los hutíes, aliados del régimen iraní, que han tomado el control de la ciudad portuaria de Moca, avanzando por la costa del mar Rojo y amenazando con controlar el estrecho de Bab el Mandeb.

Los inversores ya han asumido que, muy al contrario de lo que se afana en proclamar Trump, la contienda va para largo. «Creo que la guerra va a terminar justo después de las elecciones porque ya no pueden aguantar más. Están desesperados por intentar influir en las elecciones», dijo este jueves el presidente estadounidense. Se celebran el 3 de noviembre, pero en las mesas de operaciones se da prácticamente por hecho que empezaremos el año igual o peor.

De ahí que el barril de brent superara ayer de largo la barrera de los cien dólares, un listón que ya había rebasado la víspera, algo que no ocurría desde mayo. Ya es más de un 50 % más caro que hace un año. Que se dice pronto. Lo saben bien los ciudadanos. Lo notan cada vez que pasan por la gasolinera a repostar o por el supermercado para hacer la compra.

Y es que es la crisis energética derivada del conflicto la que está espoleando la inflación, y la que ayer obligó al Banco Central Europeo a elevar, por segunda vez este año, los tipos de interés. Otro motivo más de preocupación para las familias, que notarán la decisión de la autoridad monetaria cuando revisen su hipoteca y tengan que abonar una cuota mayor.

También el gas está por las nubes. Cuesta un 148 % más que cuando estalló la guerra. El indicador de referencia, el TTF, roza los 80 euros el MWh, más del doble que al inicio del conflicto. Para echarse a temblar. Sobre todo ahora que se acerca el

invierno.

Y puede ser peor. Dicen los expertos de Goldman Sachs que el barril de brent —el de referencia en Europa— podría llegar a los 120 dólares si continúan y se extienden los ataques a buques en Oriente Medio. De la misma opinión son los analistas de Bank of America, quienes hablan de una horquilla comprendida entre los 95 y los 120 dólares por barril para los próximos meses.

De ser así, tenemos inflación para rato. Y nuevas subidas de tipos en el horizonte.