Al margen del resultado, que sin embargo tiene especiales connotaciones para los dos equipos, el derbi que ofrecieron el pasado sábado en el polideportivo José Mario González el C.B. Sarria Cementos Cosmos y el C.B. Chantada Galicia Vento dejó importantes ecos y pinceladas para el baloncesto de la zona sur. Por una parte, el Grupo Breogán al que están vinculados estos dos equipos, debe obrar con cuidado en un magno proyecto con resonancia no sólo en la provincia lucense sino que se extiende a buena parte de Galicia. Un reto que se puede desmoronar por sí solo con actuaciones como la de convocar al jugador Alberto Galarreta. Hoy fue la plaza de Sarria y mañana puede ser la de Foz, Chantada, o cualquier otra la que se vea agraviada con ese comportamiento. Las formas deben guardarse siempre y sobre todo cuando para los equipos vinculados está tanto en juego como en el choque del sábado. El comportamiento exquisito de las aficiones de ambos bandos en un derbi con tanto en juego merece un diez. Sin desmerecer a ninguna otra, la sarriana merece mención especial por no tener parangón, cuando menos, en toda la comunidad autónoma. Además de resultar decisivo su aliento y apoyo cuando las confrontaciones así lo requieren, debe calificarse con matrícula de honor que tanto cuando su equipo no juega bien o va mal clasificado jamás se les oye el mínimo reproche y guardan esas fuerzas para entregarse sin reservas al disfrute de las grandes ocasiones. Y en cuanto a la supremacía en el baloncesto de la zona sur en su conjunto, el derbi dejó claro el poder de convocatoria de este deporte que se podría ver reforzado en un futuro con la conformación de un triunvirato con la llegada del Duquesa de Alba Val de Lemos a una competición tan exquisita como la Liga EBA. Por último, cabe destacar al local Sebastián Castiñeiras que ofreció toda una demostración de cómo se debe de actuar en un encuentro con la presión que tiene un derbi entre los dos colosos del sur de Lugo en el deporte de la canasta.