Companys

JULIO PADILLA

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

04 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL nacionalismo catalán, celebrado en esta cuestión como en tantas otras por los ministros de los cultos emergentes que poco a poco se edifican con el denominador común de su creciente aversión a cuanto tenga que ver con el proyecto común e histórico de España, reivindica de nuevo la figura de Companys. Se pretende la revisión del consejo de guerra que le juzgó y un desagravio político a la personalidad de quien fue presidente de la Generalidad de Cataluña durante un largo período de la II República. Recuerdo que un diputado de Convergencia y Unión calificó a Companys de «héroe» en la tribuna del Congreso. Lo cierto es que por ahora todo se configura como una pretendida rehabilitación de quienes participan de la nota común de haber sido o haberse sentido víctimas del franquismo. Sin perjuicio de distanciarme de cualquier comprensión de hechos represivos del pasado, lo cierto es lo que la historia nos enseña: que Companys se alzó contra las instituciones legítimas de la República y con esa actitud coetánea con la revolución de Asturias comprometió la viabilidad del régimen republicano. Hirió de muerte pues a la República y condicionó su futuro. Creo que con esa biografía sería preferible dejar a Companys en la historia y que renuncien a volver a escribirla, que supongo es lo que pretenden.