El montañero Ramón Vila coronó el Aconcagua en su primer intento, el pasado día 17 El alpinista se adiestró durante cuatro años antes de emprender el asalto a la cumbre andina
29 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l alpinista quirogués Ramón Vila Anca, miembro del club Montañeiros Celtas, regresó el pasado lunes de una expedición a Argentina en la que logró coronar el Aconcagua, la cumbre más alta del continente americano. Fue el pasado día 17 cuando llegó al punto más elevado de la gran montaña andina, a 6.962 metros de altura. Se trata de su mayor logro deportivo hasta el momento y, según explica, lo preparó de forma concienzuda durante cuatro años, entrenándose en los Pirineos, los Alpes y otras zonas de Europa. Vila realizó la ascensión formando parte de un grupo integrado por quince escaladores españoles -sobre todo aragoneses- y franceses. El Aconcagua es un destino codiciado por alpinistas de todo el mundo, pero sólo llegan a coronarlo entre un 30% y un 35% de los que lo intentan, debido a sus peculiares características. «No es un ascenso muy difícil desde el punto de vista técnico porque no hay que trepar y no se necesitan cuerdas, crampones ni piolets. Todo el camino se hace prácticamente andando y de hecho, sólo utilicé un poco las manos para sujetarme en algunos parajes más difíciles, al final de la subida», explica el alpinista. «Lo que hace complicada la ascensión son sobre todo las condiciones extremas de enrarecimiento y de sequedad del aire. Como esa zona está más alejada del ecuador, en la cumbre del Aconcagua hay tan poco oxígeno como el que hay en el Himalaya a 7.600 metros, de manera que el más mínimo movimiento provoca una fatiga tremenda. Y cuando sopla el viento, es algo devastador. Para llegar hasta la cumbre hace falta mucha preparación física, mucha paciencia y tener siempre muchísimo cuidado con todo», añade. Aunque todavía acaba de regresar de Sudamérica, el montañero ya está pensando en la próxima expedición. «Quiero intentar hacer algo en el Himalaya. De momento no espero subir a un ocho mil, pero sí me gustaría probar con alguna cumbre entre los 7.500 y los 7.600 metros», dice.