Un día histórico para Monforte

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

13 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

UN CASTRO. A poco más de un metro de profundidad, en una pequeña cata arqueológica que se está realizando en la rúa Falagueira, del monte de San Vicente, aparecieron restos de cerámica castrexa. Esto quiere decir que en la colina de Monforte existió un castro hace dos mil años, y que mientras Cristo andaba por Palestina, los monfortinos estaban en sus casitas redondas de piedra y tejado de paja en el castro de San Vicente. Y que probablemente algunos de ellos también pasaron las mismas que Cristo a manos de los romanos, en ese mismo sitio donde ahora está la torre y el parador. Esto que puede parecer un pequeño detalle, supone un giro en la historia de Monforte; en la historia con mayúsculas. A partir de ahora, probablemente los historiadores deberán llegar al acuerdo de que el famoso Castro Dactonium, que aparece en algunos documentos, estaba exactamente en la colina de Monforte. Y eso quiere decir también que la historia de Monforte es muy larga, porque la ciudad tiene varios milenios de antigüedad. Y quiere decir que, por supuesto, habrá que excavar el monte de San Vicente por los cuatro costados, porque ahí debajo están los restos y las huellas de todos los monfortinos: de los monfortino-judíos, y de los monfortinos-suevos, y de los hijos y nietos de César Augusto, que vinieron hasta aquí desde Roma y se casaron con las hijas de los monfortinos y tuvieron hijos romano-monfortinos. El simple hecho de que apareciese cerámica de los castros en San Vicente significa que ese fue el lugar de una ciudad desde siempre, y que esa colina estuvo habitada desde hace milenos. A partir de ahora, seguramente los monfortinos estarán muy interesados por conocer su historia y a sus antepasados. Y todo está ahí, en San Vicente. Alcalde, tome nota.