Entrevista | Manuel Pizarro Díaz Considera que la preocupación social ante una posible pandemia es comprensible pero asegura que se debe a las informaciones confusas y controvertidas que se difunden
09 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?anuel Pizarro Díaz se desplazó desde Madrid a Ourense con un objetivo concreto: aclarar todas las dudas que los ourensanos pudiesen tener sobre la gripe aviar y explicar el alcance real del riesgo de contagios a humanos. Y lo consiguió. Con un lenguaje que huía de tecnicismos, muchos datos y ejemplos claros y comunes, explicó tanto los pormenores de la enfermedad que afecta a las aves como las advertencias de pandemia de la Organización Mundial de la Salud (OMS). -¿Detecta más preocupación en provincias que, como Ourense, tienen un sector industrial dedicado a las aves? -La preocupación es general, pero también es comprensible. No porque vaya a ocurrir algo catastrófico, sino porque existe una confusión generalizada debido a las múltiples informaciones, en ocasiones poco perfiladas y controvertidas, que llegan a la población. Que haya granjas o empresas que se dediquen a la explotación avícola en Ourense no es un problema añadido. Comer pollo no contagia, y las granjas están sanas, tanto aquí como en el resto de España y en Europa. -Pero la OMS habla de seis millones de muertos... -La OMS habla de una posibilidad de riesgo que todavía no se ha producido nunca, pese a los años que hace que conocemos esta enfermedad. Habla de que el virus, como cualquier otro virus, puede mutar. También lo hace nuestra gripe común, que cambia cada año y nos obliga a crear vacunas distintas cada temporada. Por el momento el virus de las aves no ha hecho una mutación que lo haga trasmisible entre humanos. -¿Y los casos de personas que ya han fallecido? -Los casos de contagio en personas que se han producido son muy concretos y aislados. Les llamamos saltos esporádicos y tienen que darse unas condiciones muy específicas para que se produzcan, como es el estar en contacto con las aves y tener un sistema inmunológico deprimido, entre otras. Pero en ningún caso esa persona afectada ha contagiado a otras. La OMS habla de que si esa mutación se produce, y en zonas muy concretas del mundo, puede darse la pandemia. -¿Los trabajadores de las granjas tampoco tienen más riesgo? -Repito que el riesgo no existe, dado que aquí no tenemos la enfermedad. Pero además cualquier granjero así como sus veterinarios, conocen y aplican las normas básicas de bioseguridad siempre, por su propio interés. Estas normas, por ejemplo, regulan las prácticas que habitualmente se siguen para evitar que las aves silvestres, que son las menos controlables, estén en contacto con las domésticas y puedan, en el supuesto caso de que tengan el virus, contagiarlas. Los únicos trabajadores que podrían ponerse en situación de riesgo son aquellos que, en el caso de aparecer aves infectadas, tengan que manipularlas para destruirlas o vacunarlas, pero esos trabajan con guantes y mascarillas. -¿Nunca se ha dado un caso en España? -Que yo sepa no. Conocemos por datos históricos algunos brotes que se han producido en Europa. Y lo que sabemos de contagios de personas que han manipulado esas aves infectadas es que han contraído una pequeña gripe que se les ha pasado en dos o tres días. -¿Y que me dice de las aves migratorias? -Que hay que evitar el contacto próximo y continuado con ellas, que por cierto ya es difícil. Son lógicamente más difíciles de controlar. Eso no significa que estén contagiadas ni, en el caso de que lo estén, que nos puedan contagiar a nosotros. -¿Cómo es que no se ha encontrado remedio? -Pues porque como dije los virus son muy listos, aunque parezca mentira, y son capaces de cambiar y despistarnos. Esta es una enfermedad muy estudiada y bien conocida por los científicos, pero repito que también lo es la gripe común de los humanos, y sin embargo ahí está. Todos los años hay que ponerse una vacuna distinta y hay gente, población de riesgo, que se muere.