Menos clases de democracia

LEMOS

TRIBUNA | O |

27 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

ANTE unas críticas y unas preguntas del ciudadano Pereira, respondía ayer la concejala monfortina del BNG María José Vega, diciendo que ni el señor Pereira tenía credibilidad ni representación social; ni entendía por qué se le daba espacio en los periódicos; ni entendía cómo los periódicos «cometen faltas tan graves en democracia como facer da mentira unha verdade». En su ilustrado discurso, la concejala que no entiende nada, hizo incluso una contribución a la teoría del periodismo: descubrió los límites de la libertad de expresión. A su juicio, están en «o respeto pola veracidade e a verdade». Creo más completa la respuesta de Zapatero a Gabilondo el pasado jueves. Ante la pregunta de qué iba a hacer con la Cope, porque le está acribillando, el presidente Zapatero respondió que la libertad de expresión no tiene más límites que el juzgado. Tome nota, porque parece necesario que los diputados autonómicos conozcan la Constitución española. También los?????????del BNG. Señora concejala, el ciudadano Pereira le preguntaba cuánto cobra del concello la hermana del señor Quintana. Y eso le interesa mucho a los ciudadanos y es lo que usted debería haber argumentado. Y por qué se contrató a esa empresa y no a otra, y explicar lo bien que hace su trabajo, y justificar, en fin, su decisión de contratar a esa empresa con el dinero de todos. Pero su única respuesta fue opinar sobre el señor Pereira y su credibilidad. ¿Y a quién le importa? Ese señor no gestiona fondos públicos, como usted. Ni nos importa la representatividad social que pueda tener. De hecho tampoco usted forma parte del partido con mayor representatividad social en Monforte, y está gobernando, o al menos en un lugar desde el que podría gobernar. Y sobre esas preguntas de por qué se le da espacio en los periódicos a gentes como el Señor Pereira, no sé cuál respuesta prefiere. Podría decirle que porque tenemos un concepto de democracia distinto al suyo. O porque en este periódico tiene derecho a opinar todo el mundo, igual que usted. Pero también podría responderle: ¿en calidad de qué se arroga usted el derecho de dar o quitar espacio en los periódicos? ¿En calidad de maestra educadora de la sociedad? ¿O en calidad de concejala de un partido con aspiraciones totalitarias? Gestione el concello, si puede, que los periódicos son de los lectores, y Stalin ha muerto.