LA TRIBUNA | O |
11 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EN PLENO conflicto entre los responsables del EGM (Estudio General de Medios) y la cadena Cope, en Sarria un conocido autor también decidió cambiar el canal habitual de distribución de sus escritos. En vista de que las editoriales que se atienen a las normas de la buena conducta y que no están dispuestas a entrar en el juego previo a las campañas electorales -si es que no estamos ya casi en plena campaña-, ni tampoco permiten que se viertan acusaciones sin fundamento y sin aportar nombres ni pruebas, en vista de esto, digo, este columnista decidió buscarse otra manera de difundir su preclaro mensaje. Como se trata de una persona completamente apartada de la política y que no tiene ninguna ambición por ocupar un cargo, por pequeño que sea, eligió un momento nada relacionado con la política y un sistema sofisticado para hacer llegar su mensaje. La entrega de este documento de obligada lectura para todos los sarrianos, tanto por las aclaraciones que hace como por la libertad con la que fue escrito, se produjo en el pleno más largo de la historia municipal de Sarria, en el que se debatía la creación o no de una comisión de investigación. El panfleto fue entregado personalmente a todos los asistentes a la sesión plenaria y una copia del mismo también fue colocada cuidadosamente en varias dependencias importantes del Concello. Es de suponer que todos los comentarios de este vigía de la integridad divina y humana de todos los sarrianos lleguen a su amplísimo círculo de lectores por el mismo sistema. Habrá que esperar a la nueva oleada del EGM para conocer la difusión de este escrito, al menos que también desconfíe de este sistema como sucede con la cadena Cope y se fíe más del comentario de las tertulias de una conocida cafetería.