Macrobotellón en Sarria

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

16 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

LA CONVOCATORIA a un macrobotellón nivel nacional para este sábado demuestra hasta qué punto el hábito del alcoholismo ha arraigado con fuerza en una parte de la juventud. Ante medidas restrictivas como las que se anuncian y que incluyen la bebida entre las drogas más peligrosas, los habituales de las movidas han organizado una especie de afrenta, porque a su entender se están limitando sus derechos. Resulta evidente que cada uno hace con su cuerpo lo que quiere, lo que ya no está tan claro es que las juergas de fin de semana tengan que desembocar en destrozos de mobiliario urbano, molestias a los demás y lamentables restos de difícil catalogación en esta columna. Como el problema va más allá de un simple tema de orden o desorden público y acarrea no pocas veces accidentes de tráfico que truncan la vida no sólo de los que fallecen, sino también de sus familiares, no podemos dejar de preguntarnos qué clase de sociedad hemos ido creando. Muchos jóvenes se ven en paro y sin expectativas de cambio a corto plazo; otros han perdido los referentes familiares, bien por rebeldía propia de la edad o por problemas de diferente índole; las relaciones afectivas han degenerado en un simple solaz pasajero y sin profundidad alguna. En fin, se ha operado de manera casi insensible una pérdida de valores que conduce a la búsqueda de paraísos artificiales. Y esas evasiones, en aumento día a día, crearán una generación o varias profundamente frustradas y de difícil recuperación para el tejido social.