Un millar de roscas se pondrán a la venta el próximo martes

Luis Conde MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Los puntos de venta estarán en Santa Clara y en la calle Manuel María

09 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El día grande de las fiestas de San Antonio será el próximo martes. Uno de los actos centrales de la jornada es la venta de roscas, que no la subasta, que dejó de realizarse hace varios años. En esta ocasión la comisión pone a la venta un millar de roscas, que podrán adquirirse por un precio entre 4 y 5 euros, en función del tamaño de las piezas. Como novedad, habrá dos puntos de venta: uno estará ubicado enfrente de la iglesia de San Antonio, a la altura de la calle Manuel María, y el otro, como es tradicional, en la plaza de Santa Clara. La bendición de las roscas se efectuará a las nueve de la mañana, siguiendo la tradición. Este producto es uno de los signos identificativos y la potencialidad gastronómica más importante tanto de estos festejos como los de San Lázaro. Muchos se preguntan cuál es el secreto para que las afamadas roscas tengan tanta aceptación. La razón hay que buscarla en su sabor y en la forma de elaborarlas. Ingredientes Las roscas se componen principalmente de los siguientes ingredientes: huevos, azúcar, harina y esencia de anís. Se diferencian de las que se elaboran en la parroquia soberina de Millán en el color. Además, éstas sólo se conservan dos días y pueden degustarse solas, como postre o bien acompañadas de queso. La tradición de la primero subasta de roscas y ahora venta se remonta a las últimas cuatro décadas. Durante los tiempos de carestía y de hambre se mantuvo. Las mujeres del barrio de San Antonio iban casa por casa solicitando huevos. Con los que reunían procedían a la elaboración de este rico manjar. El toque casero lo ponían las amas de casa, que pasaban la noche anterior del día grande de los festejos amasando y cociendo para que estuvieran frescas y en su punto para ya al día siguiente proceder a su subasta, que tuvo mucha fama y por la que la comisión ingresaba una importante cantidad de dinero para sufragar las fiestas.