Unos 700 empresarios se podrán beneficiar del acuerdo Los portavoces del sector admiten que falta conciencia sobre la necesidad de prevenir
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?nos 700 empresarios del sector de la hostelería de Lugo podrán beneficiarse del convenio firmado ayer por la asociación provincial con la empresa Segaprel, especializada en prevención de riesgos laborales. En el acto, en el que participaron José Francisco Real Castro, en representación de los hosteleros y Javier Romay, por la otra parte, destacaron que la hostelería no es un sector de elevada siniestralidad. Cortes, sobreesfuerzos, quemaduras, caídas por resbalones, son algunos de los riesgos. Según Real Castro, en el sector no existe una conciencia muy arraigada de la importancia de la prevención. Romay apuntó que, según datos que baraja su empresa, el 65% de los accidentes laborales de la hostelería están vinculados a trabajadores eventuales. El otro caballo de batalla es la falta de formación. El convenio firmado ayer supone que Segaprel impartirá tres charlas de sensibilización en Lugo, la zona de la costa y Monforte. También prestará asesoramiento en materia de riesgos a los empresarios que lo soliciten. Constató la necesidad de adecuar la maquinaria de los establecimientos a la normativa en vigor y de adaptar el puesto de trabajo a la persona que lo desempeña. Romay apuntó que ofertará precios especiales a un sector en el que tiene una gran implantación. El proyecto de la escuela El contencioso en los juzgados que mantienen la empresa OHL, a la que pertenece Malvar, sobre el recinto ferial, que impide que las instalaciones dispongan de licencia de primera utilización, no hará renunciar a la Asociación Provincial de Hostelería al proyecto de puesta en marcha de un Centro de Formación e Cultura de Hostelería, según aseguró ayer su presidente, José Francisco Real Castro. Real apuntó que su organización, a la que no le sobran recursos, de momento, se limitará a esperar acontecimientos. El presidente de los hosteleros apuntó que no pueden renunciar al proyecto, que es un complemento de los esfuerzos que se están realizando en el sector de la hostelería, entre los que citó el plan de excelencia turística. Real Castro reconoció que el sector tiene problemas para conseguir mano de obra cualificada. Apuntó que la escuela que plantea sería una fase intermedia entre los centros de formación profesional, de los que funcionan tres en la provincia y las escuelas superiores de hostelería. Su misión sería la de preparar a los trabajadores que se incorporan, especialmente inmigrantes y la de reciclar a las plantillas actuales para prestar un mejor servicio al cliente. El presidente de los hosteleros lucenses comparte su preocupación con los directores de los centros de FP de la rama de Hostelería por la reducción de las matrículas. Admitió que el trabajo en el sector era duro, especialmente por los horarios y apuntó que se abre un momento para la reflexión de los empresarios.