Reportaje | Caminos impracticables Árboles caídos en las nevadas del invierno pasado cortan todavía el paso en numerosos senderos del bosque más visitado de O Courel
02 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Cada día parece más difícil recorrer la Devesa da Rogueira. El bosque más famoso de O Courel necesita desde hace años señales nuevas para evitar que los caminantes se pierdan, pero es que ahora además está sembrado de árboles caídos. En ocasiones se trata de troncos delgados que se pueden saltar sin mayores dificultades, pero otras veces son árboles de porte considerable que cierran completamente el paso por el camino. Orlando Álvarez, de la plataforma SOS Courel, cuenta que en algunos tramos los caminantes se ven obligados a dar pequeños rodeos que incluso pueden resultar peligrosos. «Hai sendeiros que van por zonas escarpadas e saírse do camiño é un risco», advierte. Y lo más curioso es que lo árboles no acaban de caer, sino que llevan así desde las nevadas del pasado mes de febrero. Los troncos cruzados se han sumado a las dificultades ya tradicionales que sufren los miles de visitantes que cada año entran en el hayedo de A Rogueira. Tramos de sendero comidos por la maleza, señales borradas, rotas o desaparecidas y puentes de madera destrozados siguen siendo la tónica en el bosque más visitado de la sierra.