Fiesta sí, pero en autobús

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

En directo | Seguridad y diversión Los organizadores de la Feira do Viño de Amandi pondrá de nuevo transporte colectivo hasta Monforte para que los visitantes no tengan que preocuparse de la tasa de alcohol

15 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El endurecimiento de los controles de tráfico y la mayor sensibilización social contra los accidentes de tráfico están cada vez más en la agenda de los organizadores de las grandes fiestas gastronómicas. Ninguna de las ferias del vino que se celebran en la Ribeira Sacra son ajenos a estos temores, pero cada una responde con su estilo. Si en Chantada reclaman benevolencia a la Guardia Civil de Tráfico, en Sober ponen un autobús para que nadie se arriesgue a dejarse la vida o los puntos del carné por el camino. El año pasado se ensayó un servicio de autobús especial con Monforte. Como la experiencia fue satisfactoria, los organizadores han decidido repetirla. Lo decidieron los representantes del Ayuntamiento y de los bodegueros en la segunda reunión preparatoria del certamen, que se celebró esta semana en Sober. Contratarán de nuevo un autobús a Monforte y tendrá unos horarios más amplios que el año pasado. En esta misma reunión, la comisión organizadora aprobó también la lista de bodegueros participantes. En la edición que hace la número 27 de la feria vinícola más veterana de la Ribeira Sacra estarán presentes dos docenas de bodegas, una cifra similar a la de las últimas ediciones. Cada uno de ellos tendrá que pagar una cuota de 120 euros y aportar dos cajas de vino para participar en la convocatoria. Por el momento, aún está por decidir el programa de actividades paralelas que se desarrollarán junto con la feria y tampoco hay fecha aún para la tradicional presentación del cartel promocional. La fiesta se celebrará el último fin de semana de marzo. Las casetas de las bodegas tendrá por segundo año consecutivo un recinto cubierto, para que ni siquiera la lluvia pueda aguar la diversión a los miles de personas que visitarán Sober ese fin de semana y que, si quieren, podrán volver a sus casas en autobús.