LA TRIBUNA | O |
24 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.SÓLO DOS palabras para indicar la satisfacción que sienten los sarrianos ante el futuro cultural que se augura para la villa una vez que la delegación de la Unesco se ponga en marcha. Contando ya con inmejorables relaciones con países europeos, como Francia; habiendo sido, durante dos años consecutivos, receptora de la muestra artística del Salón de Otoño de París, Sarria espera con alborozo la feliz noticia de que el proyecto Unesco se convierta en breve plazo en realidad. No se parte del vacío, en este caso, sino que se oferta, además de las instalaciones necesarias, y por cierto muy céntricas, unas condiciones difícilmente mejorables, como son la circunstancia de que la villa es cabeza de comarca y aglutina en su entorno a gran número de habitantes; sus buenas vías de comunicación que incluso van a mejorar en un futuro inmediato, su interés en todo lo concerniente al camino de Santiago, de gran importancia, ya que es punto neurálgico de su recorrido y, sobre todo, no conviene olvidarlo, la ilusión de todos los ciudadanos que captan sin mayor dificultad que para su futuro y el de sus hijos la idea tendrá inmejorables consecuencias. En fin, que aguardamos expectantes e ilusionados la puesta en marcha de esa delegación y felicitamos a los políticos autonómicos por haber escuchado la propuesta y por su acierto a la hora de acogerla e impulsarla. Sin duda, han pensado que cualquier capital es poco cuando se trata de potenciar la cultura: el mejor legado que puede dejarse a las futuras generaciones.