Rechaza dedicarle más fondos, como pedía toda la oposición municipal El último pleno no se libró del tono bronco habitual de todo el mandato
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El de ayer era un pleno raro. Despedía el mandato municipal, pero llegaba con las elecciones ya resueltas, seis días después de que Severino Rodríguez ganase para el BNG la mayoría absoluta y con la polémica que lo había justificado probablemente ya neutralizada en las urnas. Pero se celebró y no faltó tensión. La convocatoria del pleno la había pedido veinte días antes de los comicios toda la oposición. En una moción conjunta, PP, Lucía Vázquez y los dos concejales no adscritos reclamaban al Gobierno local más fondos para mantener y adquirir medios técnicos para el cuerpo, un compromiso formal de que el servicio no será suprimido sino potenciado, y garantías de que los funcionarios que lo atienden cobrarán los atrasos que se les adeudan desde el 2003. Al pleno faltaron los dos concejales no adscritos y el portavoz del PSOE y todavía primer teniente de alcalde en funciones, José Tomé, que a esa misma hora estaba en una reunión en Santiago de la ejecutiva gallega del PSOE. Como ya había anunciado Tomé, los otros dos ediles socialistas mantuvieron el pacto de gobierno y votaron con los concejales del BNG. Eran siete de la oposición contra siete del gobierno, así que el alcalde tuvo que utilizar su voto de calidad para romper el empate. La parte de la moción que reclamaba más inversión en medios para los bomberos fue rechazada por la coalición de gobierno. Los otros dos puntos, sin embargo, fueron respaldados por todos. El argumento del BNG, expresado por la concejala María Xosé Vega, es que el Ayuntamiento no debe gastar ni un euro más que los que ya gasta en mantener el parque (citó la cifra 240.000 euros de gastos al año), y que el servicio tiene los medios que necesita para atender al municipio, aunque necesita más para ser realmente comarcal. «O PP e a Deputación de Lugo levan desde 1998 mirando para outro lado no asunto dos bombeiros de Monforte», dijo Vega antes de anunciar que ahora eso cambiará: «O BNG vai cortar na Deputación con esta situación inxusta». Pin reivindica a Cacharro Mientras el Bloque pone sus esperanzas en la nueva Diputación, el ex alcalde y concejal del PP Nazario Pin se empleó a fondo, y con un tono a veces muy airado, para reivindicar el papel jugado por la Diputación gobernada por Francisco Cacharro en la puesta en marcha del por ahora frustrado parque de bomberos comarcal. «A Deputación puxo o que tiña que poñer no seu momento, máis de 140 millóns de pesetas», dijo. Su compañero de grupo Antonio Rodríguez había intervenido antes que Pin para centrar el problema en las espectaculares carencias técnicas y de personal del servicio y en las «situaciones surrealistas» a las que dieron lugar durante estos últimos años. Lucía Pérez también incidió en las carencias técnicas, como las dificultades para pasar la ITV del único camión operativo, la falta de cambios de aceites o la avería del sistema de bombeo de agua. En cuanto al futuro del parque, todos parecen dispuestos a garantizarlo, porque el Gobierno local porque espera que sea auténticamente comarcal con la ayuda de la Xunta y de la Diputación; y también el de los atrasos que el Ayuntamiento adeuda a los bomberos desde el 2003. Esos dos puntos los votaron también los concejales del Bloque y del PSOE, pero el problema en cuanto los atrasos es saber a cuánto ascienden. María Xosé Vega había precisado durante el debate que según sus cuentas los atrasos que realmente les corresponden a los bomberos son aproximadamente la mitad de lo que piden.