El primer pleno ordinario volvió a evidenciar la situación de agobio que vive el gobierno local, a merced de las decisiones del Partido Popular y del Bloque
02 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.sarria | Parecía imposible que los ediles de Portomarín superaran la sesión surrealista en la que se decidieron las competencias, pero a punto estuvieron de lograrlo en el primer pleno ordinario celebrado ayer.
La mejor prueba fue el punto en el que la alcaldía propuso elegir como miembro del Consorcio Galego de Benestar al portavoz del BNG Xesús López. La idea contó en un primer momento con el apoyo del PP por ser una consellería del Bloque. Ante la sorpresa general los nacionalistas rechazaron ese nombramiento argumentando que ya tenían mucho poder y propusieron a la alcaldesa para el cargo. Esta propuesta hizo cambiar el voto de 3 de los 4 ediles del PP, que votaron con el BNG para elegir a Silvia Rodríguez para el cargo.
Lo que quedó claro es que ni populares ni nacionalistas van a pasar ni la más mínima al equipo de gobierno. Los ediles de ambas formaciones leyeron con lupa el acta de la sesión anterior y conminaron al secretario a hacer correcciones, en algunos casos realmente mínimas, para dar su aprobación al acta.
El contenido del decreto para nombrar tesorero, por un teórico error semántico que puede llevar a engaño si esa misión es potestad del pleno o de la alcaldía, ocupó casi media hora del pleno para decidir finalmente dejar la propuesta sobre la mesa hasta una próxima sesión.
Lo que sí quedó claro es que ninguna formación tiene problemas para airear diferencias de criterio en el propio pleno. Tanto Silvia Rodríguez como Xesús López no se recataron en hablar en varias ocasiones de las negociaciones, que parece ser que siguen abierta, entre sus partidos para llegar a un pacto. Lo mismo sucedió en el PP en el que surgieron diferencias entre Juan Serrano y Roberto Rodríguez en un punto y las saldaron en una conversación en el propio salón. Quedó claro lo que dijo el propio Serrano, que en su partido no hay disciplina de voto, ya que cada uno voto lo que quiso en el punto que se debatía.
En una moción de urgencia se debatió el estado en el que está funcionando la piscina municipal, criticado con dureza por el grupo del PP a lo que la alcaldesa les respondió que no habían tenido tiempo para hacer más debido a la premura de tiempo. Aprobaron una moción para estudiar las deficiencias de la instalación.
Silvia Rodríguez también informó que próximamente se retirará de la plaza la estatua de peregrino.