Burros con alma de guepardos

Laura López*+ laura.lopez@lavoz.es

LEMOS

08 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Una mañana de competiciones. Las fiestas de Escairón tocaron ayer a su fin, y lo hicieron con la tradicional carrera de burros y el tiro de cuerda. Estas dos competiciones llenaron toda la mañana, en la que casi cinco mil espectadores se dieron cita en el viejo campo de fútbol. Seis parroquias participaron en el tiro de cuerda, y el equipo de Lamapodre logró imponerse ganando el primer premio. En segundo lugar quedó el equipo de A Páxara y de terceros Os de sempre.

Una tradición que crece cada año. Pero, sin duda, el acto central y que despertó mayor expectación fue la carrera de burros. Este año se batió el récord de participación, con un total de veintiocho burros, procedentes de O Saviñao, Sober, Melide y Ferrol, y había hasta un jinete de Rusia. El Ayuntamiento se encargó de localizar a los animales del municipio, y les facilitó el transporte. Además, todos los propietarios recibieron 30 euros. La carrera se desarrolló en cuatro tandas, de la que salieron vencedores ocho finalistas. Alguna caída, carreras de película, burros que daban media vuelta o quedaban inmóviles, fueron algunas de las anécdotas que ya vienen siendo habituales cada año. La ganadora de las cinco últimas ediciones, la burra Pimpolla, y su jinete César Valcárcel, tuvo que conformarse con la tercera posición, mientras que el burro Navarro y su jinete Francisco Porto consiguieron el segundo puesto.

Momentos de tensión y polémica con el ganador. El ganador de la edición de este año fue el ferrolano Óscar Ferreño, con el burro Alfredo. El animal dejó impresionado al público con una carrera rápida y continua. «Este burro naceu para correr», comentó ilusionado su propietario. Sin embargo, este triunfo se vio ensombrecido por la polémica. Al terminar la carrera, los participantes observaron que Alfredo tenía heridas y estaba sangrando, y acusaron al jinete de pincharlo. Éste lo negó y aseguró que las heridas ya las tenía antes de la carrera. El reglamento establece la prohibición de golpear o pinchar a los animales, por lo que la organización pidió a un veterinario que verificase al animal, y según comentó Armesto, aseguró que las heridas no habían sido producidas por picaduras. Aún así, el jinete llevaba un bolígrafo en su mano derecha durante la carrera, y alguno de los asistentes asegura que lo vio pinchar al animal. Polémicas aparte, los burros fueron, un año más, el mayor atractivo de las patronales de Escairón.