No sucede con frecuencia que aparezcan en estas páginas las mismas personas que se encargan de elaborarlas y de ponerlas cada día en manos de sus lectores, pero van a hacerlo por una vez, que también se lo merecen. Los trabajadores y colaboradores de las delegaciones de La Voz de Galicia en Lugo, Monforte y A Mariña se reunieron el jueves por la noche en la capital de la provincia para compartir mesa en las típicas casetas del pulpo de San Froilán. Se trata de una tradicional costumbre de la delegación de este diario en Lugo -dirigida por Miguel Ángel Cabana , al igual que la de Monforte-, que cada año por estas fechas convida a una cena de confraternización a sus compañeros del resto de la provincia. No pudieron acudir todos, pero la reunión fue muy animada y concurrida. Cerca de setenta personas participaron en este festejo, contando también entre ellas a una decena de colaboradores de Radio Voz. En una mesa próxima, por cierto, se celebraba una reunión de representantes de asociaciones empresariales lucenses en la que se encontraban el empresario chantadino Modesto Baanante y el monfortino Guillermo Rodríguez , además del presidente de la asociación provincial de hosteleros, Cheché Real .
Y ahora que ya hablamos un poco de nosotros, pasamos a otras cosas. En el centro multiusos de Monforte terminó ayer el ciclo de teatro infantil que se desarrolló durante toda la semana en este centro, organizada por la concejalía de Cultura. El espectáculo que puso fin a estas jornadas fue Golulá , una producción de la compañía de títeres Galitoons que ha sido premiada y mencionada extensamente por su especial calidad y originalidad. A los numerosos espectadores que lo presenciaron -en su gran mayoría de corta edad- seguramente no les importan demasiado los galardones oficiales, pero no hay duda de que disfrutaron con la función, así como con las que les ofrecieron durante los últimos días las compañías Tanxarina , Trinke Trinke y Trompicallo . Una muestra más de que la milenaria atracción de las marionetas resiste la dura competencia de las videoconsolas y otros inventos. Tarde de cortos gallegos. Menos numerosa fue la audiencia que tuvo ayer tarde la segunda sesión del festival de cortometrajes gallegos que organizó el Cineclube A Calexa en la Casa de Cultura Monforte. Por cierto, este local abrió ayer de su nuevo sus puertas tras permanecer cerrado unos días a causa de unas obras de reforma en su interior. En esta jornada se proyectaron cinco cortometrajes recientes realizados por Luis Deltell, Emilio José Álvarez García, Ricardo Llovo, Alfonso Zarauza y Rafael Calvo. El público no fue muy numeroso, pero ya se sabe que este género cinematográfico continúa siendo algo minoritario. La Mostra de Cine que organiza A Calexa seguirá la semana próxima con la proyección de varios largometrajes.