El coste económico de una nevada

B. Lázare

LEMOS

El Concello de Pedrafita mantiene en funcionamiento estos días dos camiones y una pala, además de una brigada de 8 personas que el resto del año trabajan en las obras

02 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una nevada como la de estos últimos días le cuesta al Concello de Pedrafita do Cebreiro más de 1.500 euros de gastos extraordinarios, cantidad importante para un municipio pequeño pero al mismo tiempo muy comedida porque todos los trabajos son realizados por operarios municipales. El mayor de todos es el del combustible debido a que durante muchas horas diarias están funcionando sin parar los dos camiones y la pala que tiene el organismo local para retirar la nieve.

Según señala el alcalde, José Luis Raposo, también les suelen pagar la comida a los miembros de la brigada de obras, que es la que maneja las máquinas junto con el propio mandatario, y colabora en el mantenimiento de las carreteras. «Procuramos darlles tamén algunha gratificación porque estes días fan un traballo moi duro e están sempre dispostos, incluso ás tres ou catro da madrugada, como os teño chamado en máis dunha ocasión».

Aúnque el mucho trabajo le pasó factura y tenía la cuchilla algo averiada, el Concello estrenó este fin de semana el nuevo vehículo multiusos. Fue adquirido hace pocos meses y ya funcionó como motobomba de extinción de incendios, pero todavía no lo habían probado con la nieve. «É unha marabilla como traballa e tamén o cómodo que resulta», afirma Raposo Magdalena. Costó 160.000 euros y la Xunta ofrecía enviar uno más pequeño y con menos prestaciones, pero el alcalde prefirió poner la mitad del dinero y comprar este.

Cada dos horas

El resultado de la elección es que ahora son los servicios municipales los que tienen que suplir las limitaciones de la maquinaria de la empresa que retira la nieve de las carreteras de la Diputación. Ayer, una de las principales preocupaciones del mandatario era la carretera que va a Seoane de O Courel por Zanfoga, por la que pasa el 70% de la gente del municipio. Durante la mayor parte del día, cada dos horas pasaba una máquina por ella como única forma de mantenerla abierta.

Durante el sábado y el domingo la brigada municipal, en la que estaban trabajando ocho personas, se centró en la tala de árboles caídos sobre las carreteras. Cuando desaparezca la nieve quedará un intenso trabajo, ya que muchas pistas están llenas de troncos y ramas cortadas por la mitad, con el sitio justo para pasar los vehículos.