Les contábamos hace unos días que por primera vez en casi treinta años, la Feira do Viño de Amandi que se celebrará dentro de quince días, tendrá, además de horario de apertura, horario de cierre. Así lo decidió la comisión organizadora a petición de los bodegueros participantes, que ya llevaban años pidiendo que las casetas no permaneciesen abiertas hasta la madrugada para que el certamen mantenga su carácter de feria de exposición y degustación y no se convierta en una macrofiesta en honor a Baco. En esta ocasión cerrarán a las once de la noche el sábado 4 y a las diez del domingo 5. Lo que se mantiene -con más recorridos y paradas incluso- que el año pasado, es el servicio de transporte gratuito. Para los que se excedan un poco con el vino, o simplemente no quieran conducir, el domingo saldrán dos autobuses de Monforte, uno a las diez y media de la mañana parando en Vacariza, Neiras, Campo Verde, Campeleiro, Vilapedre, Gundivós y Liñarán y otro directo a Sober a las once y media. Habrá también transporte dentro del municipio parando donde sea necesario. Un autobús saldrá de Doade también a las diez y media y otro de Canaval a la misma hora. Para el regreso saldrán de la rotonda del viticultor -a la entrada de Sober- a las seis y media un autobús con destino la Doade y otro de Canaval. A las siete y cuarto saldrá uno con dirección a Monforte. Así que ya lo saben, no hay excusa para compaginar el beber y el conducir.
Seguramente de Sober y más concretamente de Amandi serían buena parte de los vinos que se presentaron a la cata que se celebraba ayer en las instalaciones del consejo regulador en el Centro do Viño de Monforte para la concesión de contraetiquetas a vinos amparados bajo la denominación. No es extraño que los bodegueros de esa zona estén pensando en etiquetar miles de botellas ahora que se acerca la Feira do Viño. Esperemos que además, también las vendan. Si el tiempo sigue como hasta ahora, la cosa promete. Con pan y queso de Friol. Cumplir 102 años puede parecer mucho. Para saber lo que supone puede uno pasarse por Friol, en donde vive Concepción Fraga Gómez. Habilidades para alcanzar la longevidad puede haber muchas, pero una de ellas puede estar en una dieta alejada de excesos. Pan hecho en casa y queso de la zona. Según cuenta Perfecta Abeledo , hija suya, esta centenaria no precisa ayuda para vestirse o arreglar su habitación. Pero hay más: «Colle o sacho e vai á cortiña», cuenta la hija. La madre explica que las tareas cumplen una labor: «Traballando estase mellor, espílese o corpo», dice. Viuda, tuvo tres hijos, de los que viven tres, y tiene además cuatro nietos y cuatro bisnietos. Para la jornada de hoy, está prevista una comida familiar que permitirá a las distintas generaciones compartir este grato encuentro.
Josefa Murado Prieto
, natural de Codesido, en Vilalba, tiene también más de un siglo de vida y una firme afición. Su fidelidad al Celta de Vigo queda acreditada por su pertenencia a la Peña Celtista de la capital chairega con la que ha viajado en diversas ocasiones. La entidad le ofreció ayer un homenaje, con merienda incluida, en el Hotel Villamartín. Allí se desplazó el vicepresidente de la federación de peñas del club celeste, José Méndez , que le entregó una camiseta firmada por los jugadores de la primera plantilla con el dorsal 101, en honor a los años de esta longeva aficionada, y su nombre en la parte de atrás. Aunque ayer estaba algo acatarrada, a Josefa todavía le interesa el fútbol, y sigue por la tele los partidos. Y aunque la reunión era estrictamente festiva, algunos de los asistentes no podían evitar la comparación entre la actual plantilla y otras de años anteriores, cuando el Celtiña destacaba en Europa.