Blanco quiere desempolvar Rozas

LEMOS

El anuncio del ministro de Fomento de que encargó un estudio de viabilidad para el aeródromo reabre el debate sobre el futuro de las instalaciones

14 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El anuncio del nuevo ministro de Fomento, José Blanco, de que trasladó a su equipo la necesidad de elaborar un plan de viabilidad para Rozas despertó de nuevo las expectativas para el aeródromo lucense. Después de los vuelos promocionales de finales del 2005 y del uso de las instalaciones por parte de varios ministros para llegar a Lugo por vía aérea, los planes para promocionar las instalaciones dormían en los cajones de los despachos, entre ellos en alguno del Ministerio de Defensa, al que pertenecen los más de dos millones de metros cuadrados que conforman Rozas. Por ahora, este organismo no movió ficha sobre las condiciones de cesión o de venta de las instalaciones y el patronato para explotar el aeródromo, integrado por la Cámara de Comercio, Diputación, ayuntamientos y otras instituciones, también está pendiente de constituir.

El anuncio del encargo del estudio de viabilidad es para la Cámara de Comercio «una excelente noticia», según Luis Abelleira Mayor, el responsable de la institución cameral para las cuestiones relacionadas con Rozas. «Ya tenemos -apuntó Abelleira- el presupuesto del coste de la ampliación de la pista y hay cosas que se pueden ir haciendo, como un aeropuerto deportivo de carácter autonómico porque no hay ninguno en Galicia y recogería el flujo de Asturias, de León y del Norte de Portugal, que tampoco lo tienen». «Podría se un primer arranque para poner en valor las instalaciones», sugirió el empresario.

Las manifestaciones de José Blanco en el sentido de que hay que buscarle una salida a Rozas, aunque sin precisar si ésta iba a ser aeroportuaria o con alguna otra finalidad, abre nuevas esperanzas para poner en marcha unas instalaciones que rehabilitan 40 alumnos y siete profesores del obradoiro de empleo de la Consellería de Traballo.

La autorización

Para la recuperación de las instalaciones la Cámara de Comercio recibió autorización del Ministerio de Defensa en diciembre del año 2007. La inversión prevista inicialmente superaba los 800.000 euros.

Las obras de rehabilitación afectan a la terminal, a los hangares, que son de estructura y diseño alemán y de fabricación catalana y a la zona ajardinada. El complejo acusaba el paso de los años, tanto en los edificios que lo conforman, entre ellos una escuela universitaria de pilotos que nunca llegó a funcionar, como en su entorno.

La autorización para realizar reformas en el aeródromo lucense la obtuvieron después de que una comisión de la entidad cameral se entrevistara con el director general de Infraestructuras del Ministerio de Defensa. Ésta dejó sobre la mesa de su despacho un informe con las posibilidades de desarrollo del aeródromo. Entre ellas figuraban los vuelos semanales a Madrid y Barcelona para trasladar empresarios en viajes de negocios y de hecho se hicieron dos vuelos promocionales, uno a Vitoria y otro a París; una base para aeronaves deportivas; una base para equipos de extinción de incendios y de vigilancia -actualmente tienen su base en Rozas varios hidroaviones- e infraestructuras para el transporte de mercancías. En su día se habló de un centro logístico para distribuir pescado fresco. También se barajó otra posibilidad, la de promoción del turismo.

Esperanzas

La llegada de José Blanco al Ministerio de Fomento hace albergar nuevas esperanzas sobre el incierto futuro de estas dependencias. El estudio de viabilidad que anunció Blanco podría aportar una nueva visión sobre a qué podría ser dedicado el aeródromo que explota en estos momentos el Real Aeroclub Lugo.

Otro ministerio, además del que acaba de asumir el político de Palas de Rei, el de Defensa, que está en manos de Carmen Chacón Piqueras, tiene mucho que decir sobre el futuro de unas instalaciones de las que es propietario.