Jorge Dorribo se retira a boxes

LEMOS

El empresario lucense presenta su dimisión de los órganos de la CEL a los que pertenecía y renuncia a formar parte del pleno de la Cámara de Comercio

07 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El empresario Jorge Dorribo presentó su dimisión por escrito de los órganos de gobierno de la Confederación de Empresarios de Lugo y comunicó que no se presentará a las elecciones en la Cámara de Comercio que se celebrarán en primavera. La razón aducida oficialmente por el director general de Nupel para hacer mutis por el foro de las organizaciones empresariales es la falta de tiempo para poder dedicarse al desempeño de las responsabilidades inherentes a esos puestos. Dorribo insistió que en estos momentos está volcado en su empresa, en su familia y en el proyecto de los rallies, que requieren todo su tiempo.

Jorge Dorribo, vocal del comité ejecutivo y miembro de la junta de gobierno de la patronal lucense, presentó su carta de renuncia. Seguirá cotizando a la organización empresarial pero se retira de los cargos de representación que le fueron asignados. Según declaró ayer, en dos años solo pudo ir a dos reuniones. «Me retiro tanto de la CEL como de la Cámara -dijo- por el trabajo que tengo. Ahora quiero centrarme en lo mío que es fabricar y vender medicamentos». Según comentó, todas las semanas viaja -acababa de regresar de Argelia cuando respondió a la llamada de este periódico en una escala en Barcelona- y su ritmo de desplazamientos va a continuar. «en la Cámara y la CEL -apuntó- tiene que tener gente que pueda dedicarles tiempo y más en estos momentos, en los que es importante que se funcione bien y que quienes asuman los puestos estén disponibles».

Respecto de la Cámara de Comercio, Dorribo admitió que cuando el presidente en funciones, Alfredo Mosteirín, le propuso formar parte de la ejecutiva, asumir una vicepresidencia y las responsabilidades en comercio exterior, no le disgustó el reto. «En caliente las cosas te gustan y te llaman, pero cuando lo piensas y ves que te falta tiempo, recapacitas».

Posiblemente en la determinación de Dorribo, comedido y políticamente correcto en sus manifestaciones, de no presentarse a las elecciones en la Cámara de Comercio tendrá bastante que ver la polémica que se generó entre el empresariado lucense al trascender la noticia.

La decisión casi con seguridad tiene que ver con apartarse del fuego cruzado del campo de batalla de las elecciones en la Cámara de Comercio, al comprobar que el ambiente que se respira no es del todo fresco o no lo era tanto hace unas semanas. El presidente en funciones, además de su interés en admitir que había propuesto a Dorribo entrar en los órganos de gobierno, también reconoció que había miembros del pleno con los que no iba a contar en su lista y no solo con los que se jubilan. Justificó esta decisión en que pretendía iniciar los pasos para el relevo generacional en la institución.

Mosteirín no dio nombres pero, como suele ocurrir, por acontecimientos y brechas abiertas en los últimos meses, más de uno se dio por aludido. Los tiros apuntaban al sector de la construcción, al que él mismo pertenece y pese al protagonismo de algunos de sus miembros en la puesta en marcha de la Asociación Impulsora del Plan Lugo. Los afectados no se dieron por aludidos, pero el presidente del colectivo, Hipólito Trinidad, declaró ante un hipotético rechazo a sus asociados que si se producía esta circunstancia «tendremos un problema». Pero también quien estaba en el disparadero y parece ser que continúa en esta posición, es el presidente de Aprevar, Luis Abelleira. Las diferencias entre Mosteirín y Abelleira no son ningún secreto desde hace tiempo en el empresariado lucense.

En la fase previa a las elecciones de la entidad cameral se están moviendo ya algunos peones, pero las jugadas todavía no aparecen reflejadas con claridad en el tablero.