El movemento tabernario -como lo llaman sus impulsores- sigue imparable en Monforte. Cada vez son más los que se animan a participar en las actividades que casi cada miércoles se organizan en las tascas y tabernas del centro de la ciudad con el fin de animar la vida de este tipo de locales. Los miembros del grupo musical O Trícole Paula Vázquez , Alfonso Campos y Óscar Alonso actuaron anteayer en el bar Rabeno. No fueron los únicos. A medida que avanzaba la actuación, eran más los miembros del público que se animaron a participar. Interpretaron música gallega. Poemas de Bernardino Graña , Manuel María o Darío Xoán Cabana musicados casi siempre por Suso Vaamonde , pero también obras de artistas locales como Ramón Sandoval, del que interpretaron la Balada triste do Labrador, el Rock da arrinca do esterco o el Blues da cantina do Regalado , ingeniosos temas cercanos al rock bravú con los que se ganaron al público asistente. Primer trabajo. Quién también triunfó, pero en otro ámbito, fue Cristina Fernández Silvosa, una alumna de once años que cursa sexto de educación primaria en el CEIP Rosalía de Castro de Bóveda. Se hizo con el premio de narrativa Emilia Estévez Villaverde que organizaba el Museo de Pontevedra. Con el triunfo de Cristina, el colegio se proclamaba ganador de este certamen por segundo año consecutivo, lo que hace que los responsables del centro se sientan muy orgullosos. No es de extrañar por tanto que la pequeña, tras acudir a recoger el premio acompañada de su tutora, Ángeles Rodríguez , fuese recibida por profesores y alumnos con aplausos y una gran enhorabuena a la que nos sumamos. Segundo asalto. No tan joven como Cristina es Josephine , la artista de origen alemán -pero residente en Ourense- que el pasado fin de semana inauguró, también con gran éxito, una exposición con parte de sus últimos trabajos en el Círculo Saviñao de Escairón. La muestra recoge distintas obras abstractas elaboradas con la técnica «pintura piedra», que destacan sobre todo por su colorido y por su cercanía al arte tradicional africano, pero con un toque de modernismo.
Aunque, para jóvenes, los alumnos de la clase de dos años de la Guardería Infantil Caixa Galicia de Monforte, que esta semana se fueron ya de excursión de fin de curso. Una excursión corta y cercana, eso sí. Visitaron una granja en la que, como no podía ser de otra manera, se lo pasaron como niños pequeños. Además de ver y tocar todo tipo de animales tuvieron la ocasión de darles de comer y alguno hasta se aventuró hasta a ayudar a elaborar pan.