Ni la crisis, ni la subida del Euríbor, ni el estar a fin de mes deja a los monfortinos sin una buena comilona cuando quieren darse un homenaje gastronómico. ¿No hay que consumir para reactivar la economía? Dicho y hecho. Para ejemplo el de todos los participantes en la concentración motera que el club Marcha Atrás organizó este fin de semana. Más de un millar de aficionados a las motos se pasaron por Monforte -y por sus bares- a lo largo de todo el fin de semana. El día grande fue el sábado con las demostraciones acrobáticas de Arrepiado Team, una ruta «off road» y los conciertos de los grupos Riff Raff y Anger, que se prolongaron hasta altas horas de la madrugada. Los que aún tenían fuerzas disfrutaron el domingo de una comida, que con la posterior entrega de trofeos, ponían punto final a la cuarta edición de esta concentración. Año Santo. A una comida de confraternidad -con miembros de otras once entidades de toda Galicia- asistieron un grupo de casi medio centenar de socios del Círculo Saviñao en Padrón. Participaban en una nueva edición de romería anual de la Federación Galega de Círculos Recreativos. Aprovechando la celebración del año santo compostelano, la organización decidió organizarla en Santiago donde, antes de comer, acudieron a oír la misa del peregrino. Tras la comida actuó el grupo de gaitas de la asociación O Castro de Miño y la coral del Sporting Club de A Coruña.
Los resultados académicos no deben haber sido muy malos para los alumnos de bachillerato del IES A Pinguela de Monforte. El curso para ellos ya terminó y para celebrarlo estudiantes y profesores se reunieron en el restaurante O Pincho para celebrarlo. Según hemos podido saber la cena, además de amena y divertida estuvo cargada de nostalgia. Algo normal, después de seis años estudiando en el centro. Pese a tener el curso acabado, los alumnos del instituto monfortino aún tendrán que hacer un último esfuerzo y esperar para disfrutar las deseadas y merecidas vacaciones. Aún tienen que superar las pruebas de selectividad. Ánimo y suerte.
Alrededor de una mesa también se reunieron un nutrido grupo de ingenieros, prácticos y zapadores ferroviarios acompañados de sus esposas. La memoria viva del ferrocarril en Monforte celebró un año más el día de San Fernando. El esquema de la celebración fue similar al de años anteriores. Primero asistieron a una misa en honor de su patrón en la iglesia del Colegio de la Compañía y luego, desde allí, se trasladaron al restaurante Don Manuel donde disfrutaron de una opípara comida y de cientos de historias y anécdotas de la época de esplendor del ferrocarril en Monforte. Habría que preguntarle a los asistentes, que vivieron en un momento en el que solo el tren generaba más de 1.500 puestos de trabajo directos, qué opinan de la crisis económica actual.