Seguro que muchos de ustedes -sobre todo los que tengan hijos pequeños- se acordarán de Julien, el rey de los lémures que cantaba aquello de «queremos marcha, marcha / queremos marcha, marcha» en la película Madagascar . Llevaba una corona hecha con hojas, adoraba bailar, cantar, mandar en todos y hacer fiestas. En el zoo de Marcelle, a pocos kilómetros de Lugo, los reyes estos días también son un par de lémures de cara blanca que acaban de nacer hace apenas veinte días. Al principio no se separaban del vientre de su madre, pero ahora, según comenta el propietario del parque, Gerardo Guitián, «ya dan sus primeros saltos por las proximidades». Aunque se trata de animales con hábitos más bien nocturnos, de vez en cuando salen de su madriguera durante el día, por lo que los visitantes que estos días se pasen por Marcelle podrán gozar de los primeros juegos de estos entrañables animales. Una buena excusa para acercarse al parque a pasar un día con los pequeños de la casa. Incluso aunque en la casa no haya pequeños... Un año más. A veces los kilómetros son lo de menos si en el destino, nos espera algo que merece la pena, y si no, que se lo digan a los asistentes a la comida de ex alumnos -de la promoción de 1996 - 1967- del colegio de los Padres Escolapios de Monforte. Alguno estaba a las cinco de la mañana en el aeropuerto de Barcelona para coger un avión y poder asistir ese mismo día a la comida que se celebraba en el Parador de San Vicente. Era la cuarta vez que, por iniciativa de uno de ellos, Benxamín Macía , se reunían. Lo que no será es la última. En esta ocasión, tras la comida disfrutaron de una tarde de cafés -y seguro que algún chupito- por las terrazas de la Compañía y para el año que viene ya están pensando en hacer una pequeña ruta del románico.
Mucho más concurrida estaba la fiesta que, a la misma hora que la comida de los ex alumnos de los Escolapios, se celebraba en la Devesa de Escairón. Cerca de doscientas personas participaban en el cumpleaños de José Losada . Por ese nombre pocos sabran quién es. En O Saviñao, donde es muy popular, todo el mundo lo conoce por Pepiño . Cumplía nada menos que 50 años y sus familiares y amigos le organizaron una fiesta por todo lo alto. Hubo pulpo y churrasco para todos y muchos regalos para el anfitrión. El teniente de alcalde, Juan Carlos Armesto , incluso le entregó una placa en la que agradecía su disposición y colaboración en todos los actos que se celebran en el ayuntamiento. La sobremesa trajo consigo la música y el baile, que se prolongaron hasta casi la medianoche.
Los que aún están en fiestas son los vecinos de Salcedo. Eso sí, les queda poco. La orquesta Charleston Big Band pondrá hoy fin a las patronales de esta localidad de A Pobra do Brollón. Aunque los vecinos llevan de fiesta como quien dice todo el verano. Al menos todo el mes de agosto. La asociación de vecinos y la asociación juvenil Os Felos programaron actos para casi todos los días del mes. Teatro, proyecciones de películas, la Festa da malla, el Xantar do socio, talleres de fotografía, una exposición de pintura y escultura... Una de las actividades más divertidas fue, sin lugar a duda, la recuperación de los típicos partidos de solteros contra casados que organizaron en el improvisado campo de Os Chaos. En el de solteras contra casadas ganaron las primeras por 4 goles a 1. También ganaron los solteros a los casados por 1 a 0.