El municipio de O Incio estrenó en el 2005 un plan de urbanismo que exprimía al máximo la edificabilidad en los alrededores de todos sus núcleos de población. Un lustro después, se dispone a recorrer el camino contrario. El Ayuntamiento quiere emprender la elaboración de una nueva normativa urbanística que devuelva el carácter de terrenos rústicos a muchas fincas que ahora son urbanizables. Es la reacción de los responsables municipales a la inquietud que ha provocado entre los contribuyentes locales los avisos enviados a las casas por el Ministerio de Economía con información sobre la nueva valoración catastral que servirá de base para cobrar la contribución urbana y rústica a partir del año que viene.
Se trata de la primera revisión que acomete la administración central en O Incio en más de veinte años, así que todos los terrenos pasan a valer de golpe mucho más de lo que hasta ahora constaba oficialmente. Eso obligará a sus propietarios a pagar más por el impuesto de bienes inmuebles (IBI). Una buena muestra de que el asunto se ha convertido en un problema de primer orden en O Incio es que el Ayuntamiento ha aprobado en los últimos dos meses otras tantas rebajas sucesivas y una bonificación en el coeficiente tipo que se utilizará para calcular lo que cada contribuyente tiene que abonar por sus propiedades. El último descuento, aprobado por la corporación en un pleno que se celebró el viernes (con los votos a favor del PP y el BNG y la abstención del PSOE), deja los índices en el 0,20 para el IBI que se aplica a los terrenos de naturaleza urbana y en el 0,30 en el caso del IBI de rústica. La rebaja anterior, la votada en el pleno del 5 de octubre, los había establecido en el 0,30 y el 0,65, respectivamente.
Con estos índices, por la vía de la reducción del coeficiente de cálculo, el Ayuntamiento ya no tiene margen para abaratarlo más. Para conseguir este objetivo, resultará más eficaz la revisión general del planeamiento urbanístico que se propone acometer el gobierno local.
La filosofía general del cambio que se busca ahora es clara. Ángel Camino resume así el origen del problema: «Eu creo que cando se fixo o plan do 2005 foise excesivamente egoísta e aplicáronse unhas ampliación de núcleo excesivas, porque todo o mundo quería que a súa terra fose solar e non se valorou que que logo hai que pagalo como tal».
El alcalde, Angel Camino, tiene intención de preguntar a todos los vecinos con fincas urbanizables si quieren que sus propiedades sigan así o pasen a figurar como terreno rústico en los mapas del catastro. El regidor aclara que el Ayuntamiento no se limitará a trasladar automáticamente a los planos lo que proponga cada vecino, sino que estudiará cada caso por seperado para no incurrir en propuestas absurdas.
Convencer a la Xunta
Pero para afrontar la redacción de un nuevo plan general, el Ayuntamiento necesita convencer a la Xunta para que le conceda la subvención precisa para pagarlo. El primer paso lo dará el alcalde este martes con una reunión en Santiago con la directora xeral de Urbanismo. Para convencerla le hará notar que en O Incio existe hoy «máis demanda de rehabilitación de casas xa existentes que de construción de edificios novos».