Los registros climáticos obtenidos en la cueva de Arcoia son análogos a los que se habían conseguido con anterioridad en los depósitos de hielo de Groenlandia y en estalagmitas y pólenes fosilizados de Francia, del norte peninsular y de otras regiones de la faja atlántica y del norte del continente. Las antiguas condiciones climáticas que se reflejan estos datos contrastan con las que han reconstruido en el este y el sur de la Península. Los períodos más húmedos registrados en Arcoia coinciden con épocas de grandes sequías en el Mediterráneo y el Medio Oriente. Ello sugiere, según los científicos, que la sierra de O Courel está al norte -aunque quizá no muy lejos- de la frontera que dividido las regiones climáticas atlántica y mediterránea a lo largo del Holoceno.