La aparición de truchas flotando en el río Asma moviliza al Seprona
06 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Aparecieron en el río Asma a la altura de la Alameda a última hora de la mañana de ayer. Era día de feria, así que la zona estaba muy concurrida por los visitantes de los puestos de venta ambulante y enseguida se formó un corro de gente que miraba al agua, hacia las cinco truchas muertas que descansaban en el fondo del río. Una pareja de la Guardia Civil se acercó a comprobar por qué tanta expectación al borde del día y decidió avisar al Seprona.
Los dos agentes del servicio de protección de la naturaleza de la Guardia Civil llegaron a los cuarenta minutos. No tardaron en comprobar que no podía tratarse de un episodio de mortandad piscícola cuyo origen tendrían que investigar. Las truchas eran del tipo arco iris, las que se crían en piscifactorías. Se pueden encontrar mezcladas con las autóctonas en numerosos ríos gallegos, pero no en el Asma.
Las pocas dudas que pudieran quedar se despejaron poco después, cuando uno de los curiosos que rondaban por allí encontró unos metros aguas abajo unos restos de cigalas, unos trozos de la mezcla de restos de peces conocidos como palitos de mar y unas rodajas de lo que podría ser un pez espada o una merluza. Para completar la explicación, también apareció flotando en el agua una caja de las que se utilizan para transportar pescado. El misterio quedaba resuelto. No se trataba de un episodio de mortandad de fauna piscícola, sino de un acto incívico de alguien que se quiso deshacer donde no debía del pescado que le había sobrado.