Oural está decepcionado

cris l. graça SARRIA / LA VOZ

LEMOS

El cierre del dispensario creará pérdidas económicas, según los vecinos

29 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los vecinos de Oural se mostraban desilusionados en la mañana de ayer ante la situación que viven por el cierre del centro de salud. Después de celebrarse el pleno extraordinario en el Concello sarriano no ven que vayan a obtener una solución inmediata, por lo que algunos se resignan y otros opinan que «non se nos tivo en conta desde o Concello e só se preocuparon de reubicarnos en Sarria».

Por una banda, en la sesión extraordinaria del pleno se hizo mención a que el número de cartillas decreció considerablemente en los últimos años, pero uno de los vecinos dice que «el Sergas ha tomado las cartillas como excusa, pero la realidad es bien diferente».

Este afectado asegura que «el principal motivo por el que muchos lugareños decidieron cambiarse al centro de salud sarriano fue porque en su momento hubo un cambio de médico».

Afirma que «todos los pacientes tuvimos problemas con ella, incluso algunos pacientes llegaron a cerrar el dispensario con candado, y tuvieron que venir operarios del Concello a abrirle». También asegura que «la médica ya no está desde hace tiempo, por lo que quizás el número de cartillas vuelva a aumentar y puedan reabrir el local».

Asimismo, otra vecina apunta que «segundo din, desde Sarria a Oural só nos separan uns nove minutos, pero iso é na teoría, porque na práctica, hai que avaliar outro tipo de cousas como se temos coche ou non, carné, que o autobús chega á estación de autobuses e non ao centro de saúde e, son moitos, os anciáns que están mal das pernas como para realizar ese treito andando».

Además, también señala que «o autobús podería ser a solución, pero para iso deberían mellorar a zona da parada cunha marquesiña, xa que en días como o de hoxe a ninguén lle apetece mollarse».

Pérdidas económicas

Desde los establecimientos de la zona la opinión general es que «no solo nos afectará en cuanto a desplazamientos a Sarria, sino también económicamente». Una de las empresarias piensa que mientras acudían al centro de salud, eran muchos los familiares que se acercaban a tomar café o empleaban ese tiempo en hacer la compra por lo que ahora «seguro que los negocios notaremos el cambio».

Por otra parte, quizás el negocio que pueda sufrir más daños colaterales sea la farmacia.

Según la farmacéutica, María Luisa Castro, «aún es temprano para hacer un balance y saber si afectará económicamente, pero lo que si he notado es que el cierre del dispensario ha supuesto que el trabajo se intensifique a última hora de la mañana y de la tarde».

Según cuenta, el mes que viene solicitará al Colegio de Farmacéuticos que se incremente el horario de apertura a doce horas trabajando ininterrumpidamente para así satisfacer las necesidades de todos los vecinos.

Asimismo, María Luisa Castro opina que «el Sergas, al cerrar el dispensario solamente se fijó en los números, pero ya no recuerdan que el de Oural fue uno de los primeros de la provincia lucense en el que se experimentó con las tarjetas electrónicas».

A su vez, también se muestra muy agradecida con los vecinos del lugar y de las parroquias cercanas, ya que están siendo fieles a los establecimientos de la zona y cree que lo seguirán siendo.

crónica malestar entre los afectados por el cierre del centro de salud