Juárez vuelve a pedir más detenciones y la CIG lo critica por el fuego de Ribeira de Piquín

lugo / la voz

LEMOS

26 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, cree que la respuesta de la Xunta frente al elevado número de incendios forestales de las últimas semanas fue la adecuada. Opina, por el contrario, que está pendiente una respuesta más eficaz en la «represión da actividade incendiaria».

Juárez efectuó las declaraciones reseñadas antes del inicio de la reunión en la casa consistorial de Lugo para la fusión de los centros tecnológicos Cetal y Cetil. En respuesta a las preguntas de los periodistas, dijo que confía en que en las próximas semanas o meses se produzcan detenciones por los incendios provocados.

El conselleiro cree que está clara la intencionalidad de muchos de los fuegos. Lo dice por la «actividade incendiaria exacerbada», así por la concentración de puntos de fuego en lugares en los que resulta especialmente difícil combatirlo, e incluso en la proximidad de núcleos de población.

Para Juárez, los numerosos incendios registrados en octubre no se justifican solo por las condiciones meteorológicas, aunque ya de por sí generaban un gran peligro de incendio. Reconoció que el problema es que se desconocen los motivos de los incendiarios.

Por su parte, la Confederación Intersindical Galega (CIG) y la Federación Rural Galega (Fruga) lanzaron ayer duras críticas a la Xunta tras el incendio que afectó gravemente al municipio de Ribeira de Piquín, en el que ardieron más de 300 hectáreas. Por un lado, el sindicato aseguró ayer que la fuerza de las llamas había sido tal que había causado quemaduras en algunos trabajadores de los equipos de extinción. Además, recalca la CIG, obligó a algunos vecinos a dejar sus casas.

Por otro, critica la conducta de la Consellería do Medio Rural al facilitar datos sobre la superficie quemada, pues en un primer momento informó de 20 hectáreas afectadas, luego elevó la cifra a 80 y finalmente admitió que habían ardido 310. También critica la conducta de Javier Ruiz de Almirón, jefe provincial del Servizo de Prevención e Defensa contra incendios, porque, dice, estaba de vacaciones desde el día 17.

La Fruga define el incendio como «catástrofe ecolóxica e ambiental», recuerda que el municipio ya sufrió otro graves en junio.