1Es innegable que hasta de la peor de las circunstancias se puede sacar algo positivo. Mañana, en la zona sur de Lugo -sobre todo en Monforte y Sober- se celebra el Xoves de Compadres. Es una de las pocas zonas de Galicia, junto con Ourense, donde se conserva esta tradición. El antropólogo Xosé Ramón Mariño Ferro, autor del libro O entroido ou os praceres da carne y coautor de Entroido en Galicia junto con Xosé Manuel González Reboredo, cree que el aislamiento que padecieron muchas zonas del interior de Galicia influyó positivamente en la conservación de estas tradiciones antes populares en toda la geografía gallega. Pero Mariño Ferro tiene claro que no es el único motivo. Aseguraba hace poco en una entrevista concedida a La Voz, que para que estas tradiciones se mantengan vivas «ten que haber animadores que se preocupen de organizalas e de transmitilas». Según el investigador esa función es cumplida normalmente por determinadas familias o grupos que siempre se muestran más activos e interesados. Ese es el caso, entre otros, de los vecinos de la monfortina parroquia de Distriz, que como en otras aldeas de la zona, año tras año se devanan los sesos y gastan horas y horas de su tiempo libre para intentar superarse en la creación de compadres y comadres. Ayer, trabajaban en la colocación de los que provablemente hoy se lleven el premio especial de etnografía del certamen de compadres que convoca el Ayuntamiento.
Carnaval de Lugo
2Una de esas personas que se muestra especialmente interesada en la conservación de estas tradiciones asociadas al Carnaval es Teddy López Pedredo, ex presidente de la asociación de vecinos de la aldea de Salcedo, en A Pobra do Brollón, gracias a la cual se mantiene viva la tradición del Oso de Salcedo. López Pedredo será el encargado de dar -el próximo día 17 a las ocho de la tarde- el pregón del Carnaval de Lugo que este año tendrá un carácter claramente etnográfico.
Lugo pide teatro
3El «ignorante» no tiene noticia de algo y lo reconoce sin vergüenza. Al «necio» le ocurre lo mismo, solo que trata de enmascararlo de forma grandilocuente. Con esa idea juegan Quico Cadaval y Mofa y Befa (Víctor Mosqueira y Evaristo Calvo) en la obra que llevaron el lunes a la Muestra de Teatro Clásico de Lugo, y que aplaudieron con ganas las 800 personas que llenaron el auditorio Gustavo Freire. Fueron dos horas de risa y diversión, pero también de aprendizaje a través de la caricatura llena de trazos cómicos de secundarios de Shakespeare, reflejo de los instintos humanos. ¡Lugo pide teatro!