1 El primer día del año es para muchos sinónimo de falta sueño, cansancio y, en el peor de los casos, resaca. Pero no para todo el mundo. Para los piragüistas del club Quixós de Monforte el 1 de enero es, desde hace ya más de una década, el día elegido para disfrutar relajadamente de la piragua. Y para humillar más aún a los que sufrimos el sueño y la resaca, lo hicieron de mañana. Un pequeño grupo de palistas se reunieron en el área recreativa de Ribas Altas, desde donde bajaron hasta el Parque dos Condes.
En el río
2 Tanto mérito, o más incluso, tienen Ángel Castro, Miguel Pavón y Fernando Carbajal, tres ourensanos que tienen por costumbre darse un chapuzón en el Miño todos los fines de semana y festivos del año. Ayer no iba a ser menos y, para dar la bienvenida al año, se dieron un baño en las -suponemos- frías aguas del río.
Mayores solidarios
3 Mérito tampoco les falta a los trabajadores y usuarios de las dos residencias que Geriatros tiene en la zona. A lo largo de las Navidades organizaron sendas campañas solidarias de recogida de alimentos. Mientras que la residencia de Chantada aún seguirá a lo largo de toda esta semana tanto con la recogida de alimentos como con el mercadillo solidario con el que recaudan fondos para los más necesitados de la localidad, en la de Monforte ya entregaron lo recogido a Caritas.
Música en Sarria
4 Como plan para el día de Año Nuevo asistir a un concierto resulta bastante más relajado que una ruta en piragua por el Cabe y mucho más seguro que darse un chapuzón en el Miño. En Sarria este fin de semana tuvieron donde elegir. En la iglesia del Rosario, actuaron la Banda Municipal de Música, el Coro Sarricanta y la Coral Polifónica do Concello de Sarria. Sarricanta actuó también en residencia de mayores.