Portavoces oficiales sostienen que por la N-540 no circulan 10.000 coches diarios ni en los tramos de más tráfico
28 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La autovía A-56 entre Ourense y Lugo no tiene la demanda de otras infraestructuras viarias pendientes, como la A-76, según el Ministerio de Fomento. En un debate esta semana en el Senado, el secretario de Estado de infraestructuras, Rafael Catalá, apeló a los números para recordar que el momento económico hace necesario «redimensionar» proyectos y «priorizar» el gasto, para dejar ver que la A-56 no es prioritaria para el Gobierno.
Este representante del ministerio aseguró que las estadísticas de tráfico de la actual N-540 están lejos de las cifras que justifican su desdoblamiento. En concreto, apuntó que los 4.000 usuarios diarios entre Ourense y Guntín y los 9.000 entre Ourense y Cambeo dejan claro que «los dos tramos con mayor densidad de tráfico» no llegan al umbral de los 10.000 coches que «justifican una transformación en autovía».
El socialista Miguel Fidalgo, que se interesó por los plazos para esta obra, dijo ver aquí una intención de paralizar el proyecto por parte de Fomento, al tiempo que consideró «intransitable» la carretera actual. Son, dijo 80 kilómetros que tardan en recorrerse una hora y cuarenta y cinco minutos. «Es difícil -aseguró apelando a esos datos- que haya muchos vehículos. La gente buscará otras rutas».
Rafael Catalá evitó en todo momento admitir que el de la autovía A-56 es un proyecto paralizado. Remarcó que esta nueva vía de comunicación figura en la planificación del Minsiterio de Fomento y avanzó que seguirá avanzándose hacia su construcción, pero «al ritmo que permite» la disponibilidad presupuestaria.