Miles de personas cumplieron con la tradición de visitar los camposantos el día de difuntos
02 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.En las comarcas de Lemos, Chantada y Quiroga hay cerca de trescientos cementerios y todos acabaron ayer el día llenos de flores. Desde los más grandes de Monforte y Chantada hasta los de la parroquia más despoblada se llenaron ayer de gente que acudía a cumplir con la cita del día de difuntos. En realidad, la coincidencia en martes del festivo del 1 de noviembre hizo que las aglomeraciones no fuesen tan acusadas como otros años. Muchos aprovecharon los primeros días del puente festivo para limpiar y adornar los sepulcros familiares, de forma que las visitas de ayer fueron más cortas. Las previsiones meteorológicas que apuntaban que ayer se terminaría el tiempo estable y caluroso de los últimos días hicieron además que muchos adelantasen su visita al sábado o al domingo.
En cualquier caso, en cementerios como el municipal de Monforte o los parroquiales de Chantada o Escairón hubo ayer aglomeraciones. En Chantada, el sol que lució toda la mañana hizo que muchos echasen de menos los árboles talados hace unos años durante las obras de asfaltado de los pasillos interiores del camposanto.
En los cementerios más grandes, el trasiego de coches fue constante durante toda la mañana. A primera hora de la tarde, el flujo de gente ya había remitido claramente y se limitaba a los locales. Las familias de emigrantes que habían aprovechado el puente para visitar las tumbas de sus seres queridos ya iban de vuelta a sus lugares de residencia.