La atleta local lo bordó en los torneos nacionales y debutó en un mundial
30 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La atleta monfortina, Saleta Fernández, apura sus últimos días de vacaciones antes de comenzar la nueva temporada. La joven promesa local comienza el próximo lunes en Sant Cugat, en Barcelona una concentración con la selección española absoluta, que se prolongará hasta el día 8 de enero.
Una vez que acabe estas jornadas técnicas, la monfortina ya intensificará sus entrenamientos en Santander con su amiga e ídolo, Ruth Beitia, y su entrenador, Ramón Torralbo, para afrontar con garantías un año 2017, que se presenta ilusionante. «Tengo muchas ganas de comenzar esta campaña, en la que aspiro a ser internacional con el Europeo sub-23, que se disputará en Polonia. Los otros dos objetivos son proclamarme campeona de España en esta categoría en pista cubierta y al aire libre», señala la atleta local.
A sus 19 años, la deportista monfortina continúa progresando, y los resultados que ha cosechado en el 2016 la convierten en una más que seria candidata a convertirse en olímpica a medio plazo. De hecho, su amiga, Ruth Beitia, declaró en su momento que estaría orgullosa de que Saleta fuera su sucesora.
Matrícula de honor
Saleta Fernández recordará este 2016 como el año en el que debutó en un mundial. Fue en verano en Polonia, competición para la que se clasificó logrando la marca mínima. Además de este éxito, la joven atleta local consolidó su dominio en el atletismo gallego. En tierras madrileñas conquistó el campeonato de España de salto de altura en pista cubierta, logrando una marca de 1,83 metros. Supuso batir el récord autonómico. «La verdad es que este campeonato supuso para mí una de las mayores alegrías del año que acaba mañana», añade Fernández.
El hecho de entrenar en Santander -cumple su segundo año en la ciudad cántabra-, ha supuesto un importante impulso. «Estar con Ruth Beitia es lo máximo para cualquier atleta. Me sirve para aprender día a día, para soportar mejor la presión y para continuar madurando como deportista y como persona. Ella es para mí una amiga, una consejera y una psicóloga», dice.
El 2016 fue el año del cambio para una Saleta Fernández, que cambió de aires. Puso punto y final a su etapa de dos temporadas como atleta del FC Barcelona y fichó por el Valencia Club de Atletismo. «Di este paso, porque busco nuevas oportunidades, y sé que el Valencia parte con opciones de ganar la copa de Europa y de consolidarse al frente de las distintas competiciones nacionales», señala.
A pesar de disfrutar de las vacaciones de Navidad en Monforte, la atleta continúa entrenando. Compagina su preparación en las pistas de atletismo de A Pinguela con sus sesiones en el gimnasio Delphos. «Agradezco a los responsables del gimnasio que me permitan entrenar en sus instalaciones, así como a la clínica de fisioterapia Raúl Giraldo», concluye.
Saleta Fernández compagina su actividad como atleta con sus estudios de Márketing, Publicidad y Relaciones Públicas.