Sopas, el pivote de los Abeledos

luis conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

La gran aportación que hizo al Lemos en los años sesenta lo llevó al CD Ourense

09 feb 2017 . Actualizado a las 12:34 h.

En el número 52 de la calle Abeledos nació uno de los futbolistas que marcó las diferencias en el Club Lemos de los inicios de los años sesenta. Fue José Luis Díaz Vázquez, más conocido por «Sopas». Este centrocampista defensivo sintió predilección por el balón jugando de niño y de adolescente en lo que actualmente es la plaza del campo de San Antonio. «Alí poñíamos porterías de pedra e botabamos horas e horas», comenta el exfutbolista, que acaba de cumplir 74 años.

También jugaban en plena calle, pero cuando pasaban los municipales se escondían para que no les regañaran. Este adolescente apuntaba maneras, y de la mano del exfutbolista del Club Lemos Pepín fichó con 17 años por el Arenas. Comenzó disputando el campeonato de modestos, pero enseguida lo incorporaron al equipo de Carude para jugar la liga de montaña.

Esta competición se le quedaba pequeña, por lo que Pepín, su entrenador, que también era directivo del Club Lemos, lo llevó a este equipo, lo que le permitiría estrenarse en Tercera División. «Foi o máximo, porque xogar no Lemos era ao que todo xoven futbolista de Monforte aspiraba», indica Sopas.

Nervioso en su debú

Transcurría la campaña 1957/1958, y el Lemos se estrenó en casa con el Turista de futbolistas de la talla de Veloso y Sampedro. Al terreno de juego del Luis Bodegas saltó el imberbe Sopas, nervioso pero a la vez ilusionado, porque cumplía su gran sueño de vestir la camiseta de su amado Lemos. «A noite antes non durmín nada, porque ía cumprir o meu soño. Recordo que estaba nervioso, e ademais cando eu levantaba a perna para neutralizar unha xogada de ataque do Turista, o futbolista contrario xa me superara», recuerda con emoción.

Sus dos primeros entrenadores fueron Juanín y Cachazas. Jugar en el Lemos no llevaba implícito cobrar. «Daquela non nos pagaban mensualmente. Dábannos 25 pesetas cando cadraba e podían, pero ao Lemos non viñas vivir do fútbol», dice.

Esta campaña fue buena en el apartado individual para Sopas, que fue creciendo como jugador, pero el equipo descendió a la Serie A. La siguiente temporada fue diferente, puesto que supuso la consagración de Sopas, que coincidió con el ascenso de nuevo a Tercera División. «Tiñamos a Santín no banquillo, e reforzámonos con Omán, Requeté, José Luis e Moisés. Ascendemos e a min saíume todo ben», asegura.

Esa temporada, algunos equipos ya comenzaron a seguirlo, entre ellos el CD Ourense, que fue su siguiente destino. De nuevo en Tercera División, Sopas lo bordó, convirtiéndose en un jugador muy completo. «Gocei moito no Lemos. Recordo con cariño os desprazamentos, porque saíamos de Monforte ás sete e media da mañán, levávanos unha hora chegar a Ourense, onde almorzabamos, e depois cara Vigo para xogar», comenta.

El Club Lemos jugaba con rivales de la talla del Gran Peña, Turista, Alondras, Marín, Ourense, Arousa y Compostela en un campeonato de calidad.