Conflicto por la lotería del Niño: "Que toque o primeiro nun número e o segundo no outro"

LEMOS

Un bar de Ponteareas encarga décimos del 18551, pero una empresa de reparto los entrega por error en Monforte. Ahora tendrán que jugar con el 58600
07 ene 2021 . Actualizado a las 18:32 h.Un acuerdo amistoso ha resuelto un conflicto entre un administración de lotería de Monforte y un bar de Ponteareas a cuenta de unos décimos para el sorteo de Lotería del Niño. El problema se produjo por un error en el reparto de esos décimos, que llegaron a la administración de Monforte en vez de al bar de Ponteareas, que era su destinatario real. El dueño del bar llegó a presentar una denuncia contra el lotero de Monforte, pero el problema entre ambos está ya resuelto y no afectará al cobro de posibles premios por el número en disputa. La denunciada ahora será la empresa responsable del reparto, pero eso ya no va a ser un problema para quienes juegan a ese número.
El número en cuestión es el 18551 y está oficialmente asignado a una administración de loterías de Valladolid. Se trata del que suelen jugar los propietarios y clientes de la cafetería As de Pikas, situada en Ponteareas. Este año encargaron a esa administración 125 décimos. En paralelo, el responsable de la administración número cuatro de Monforte compraba también a ese mismo lotero de Valladolid otros 45 décimos. Por lo que parece un error en el reparto, los dos envíos llegaron a Monforte y la administración de esta localidad se puso a vender ese número sin darse cuenta de que en ese lote había décimos que en realidad no eran suyos.
El control para que no pase
Se supone que el sistema de venta que utilizan las administraciones de lotería impide que se produzcan problemas así, porque no permite que un despacho venda un décimo que no le haya sido previamente consignado. José Antonio de la Torre, el propietario de la administración número 4 de Monforte, asegura que el error fue posible en este caso porque él hizo la compra directa a Valladolid de los décimos que quería, sin pedir que se los consignasen a su despacho. Es decir, vendió y pagó esos décimos como si fuese un comprador normal. Y los vendió en ventanilla sin pasarlos por el sistema. «É un método -explica- que utilizamos con frecuencia para ofrecerlles aos nosos clientes números ou terminacións que nos piden e que nós non temos consignados como nosos». El número 18551 estaba y sigue estando consignado oficialmente a la administración de Valladolid, aunque una parte se haya vendido realmente en Monforte.
José Antonio de la Torre asegura que no se trata de ninguna irregularidad y que el único problema fue que la empresa de reparto se equivocó y le entregó a él todos los décimos, los que efectivamente había encargado él y los que en realidad le correspondían al bar de Ponteareas. Fueron en total alrededor de 165 décimos. Él había pedido cincuenta y vendió 44.
Miguel Rodríguez, del bar As de Pikas, creyó en un principio que la culpa había sido del lotero de Monforte, así que lo denunció por apropiación indebida. Él sabe que las administraciones de loterías tienen un sistema de control que los avisa si registran la venta de un décimo que no es suyo, así que en un primer momento no le bastó la explicación de que la empresa de reparto se había equivocado. Cambió de opinión después de hablar con José Antonio de la Torre.
Pero el problema no se acaba aquí. Para empezar, el bar de Ponteareas no le ha podido vender finalmente a sus clientes el número al que juegan habitualmente. Al descontar los décimos del 18551 vendidos en Monforte, no quedaban suficientes para cubrir las reservas que tenían. Así que a los dueños del As de Pikas no les quedó más remedio que elegir otro número. Ellos y su clientela jugarán esta vez al 58600 en el sorteo especial del 6 de enero. Bueno, en realidad Miguel Rodríguez también juega al 18551, porque compró un par de décimos por máquina. Y claro, tiene el corazón partido. Sus deseos para el sorteo son salomónicos: «Que toque o primeiro premio nun e o segundo no outro».
En cualquier caso, el asunto acabará en los tribunales pase lo que pase en el sorteo. Miguel Rodríguez va a presentar una denuncia, pero no contra la administración de loterías de Monforte, sino contra Correos, la empresa que al parecer se equivocó en el reparto. «Indepedentemente de toque algo no sorteo ou non -explica-, é evidente que todo isto a nós nos causou un perxuízo, por todo tempo que perdimos tratando de entender que pasara, viaxando a Valladolid o día de fin de ano para sustituír eses décimos por outros...».Que