Los problemas de transporte atrasan el estudio del yacimiento
13 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Los responsables del proyecto arqueológico que se desarrolla desde hace años en el castro de San Lourenzo de Cereixa —en A Pobra do Brollón— esperan recibir a finales de este mes los resultados de unas dataciones por carbono 14 que se encargaron dentro de esta investigación. Los análisis se están realizando en un laboratorio de Estados Unidos sobre muestras de restos carbonizados extraídos del cementerio medieval situado en este yacimiento y, según explica el arqueólogo Xurxo Ayán —director técnico del proyecto—, el envío de los materiales se ha retrasado a causa de los problemas de transporte que se registran en la actualidad en España y en otros países.
Los investigadores también están a la espera de que los especialistas del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña —que colaboran en el proyecto— puedan analizar unas muestras de restos humanos exhumados de la misma necrópolis. Lo que se pretende en este caso es realizar análisis de ADN sobre colágeno extraído de los huesos. «Enviamos as mostras hai varios meses, pero as análises aínda non se puideron facer porque a causa da crise de transportes e subministros en Europa, o laboratorio non recibiu uns filtros para as máquinas coas que se realiza este traballo», explica Ayán.
Completar el estudio
Cuando se hayan podido llevar a cabo los análisis pendientes, agrega el arqueólogo, se podrá completar la investigación sobre el cementerio medieval del castro de Cereixa. «Cremos que cando dispoñamos deses datos xa contaremos con suficiente material para elaborar unha interpretación da necrópole e que poderemos centrarnos noutras partes do xacemento», señala.
Según indica Ayán, cuando se pueda dar por cerrada la investigación del antiguo, el proyecto pasará a centrarse en las estructuras de origen castreño que se pusieron al descubierto en el yacimiento, donde se conservan restos de diferentes épocas. En este aspecto, los investigadores prevén realizar una serie de análisis sobre los restos de un horno portátil de cerámica —una pieza de la que se conocen muy pocas muestras en Galicia— que fue descubierto en las excavaciones del verano pasado y que ahora se está intentando reconstruir. «O que esperamos é poder facer unha datación por carbono 14 para determinar a antigüidade da peza e tamén estudar os restos carbonizados que apareceron no mesmo lugar, coa idea de averiguar que uso tivo o forno», dice el arqueólogo.
Por otra parte, los responsables del proyecto —promovido por la asociación vecinal de Cereixa— planean una nueva campaña de excavaciones en este yacimiento, que será la octava. En principio, la nueva intervención se llevará a cabo en la segunda quincena de agosto con la ayuda de un campo juvenil de trabajo de la Xunta.