Tiene cinco pisos de altura y en noviembre tiene que estar levantada su estructura
11 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La asociación Prodeme acaba de poner en marcha la construcción de su nuevo edificio asistencial en Monforte. El proyecto, anunciado hace tres meses, contempla la edificación de un inmueble en la calle Ourense con capacidad para que vivan en él 128 personas. Serán viviendas para grupos familiares o personas con diferentes perfiles y que recibirán una atención a medio camino entre los centros asistenciales tipo residencias y los pisos tutelados. El proyecto es similar al que Prodeme tenía en el barrio de O Malvarón para el edificio que ahora es utilizado por la Xunta como centro para menores extranjeros sin familia en Galicia.
El gerente de Prodeme Julio Cortiñas, explica que en el mes de noviembre tiene que estar terminada la estructura básica del edificio, una construcción que tendrá cinco pisos de altura. «Hai subvencións europeas para axudarnos a financiar as obras e ese é o prazo que hai para ter rematada polo menos esa parte», explica Cortiñas. Los plazos con los que trabajan en Prodeme apuntan que el edificio estará completamente terminado en un plazo de tres años. Es decir, a finales del 2029.
Según explicaron en su momento los responsables de Prodeme, el modelo que quieren aplicar en este edificio es, más o menos, el que tenían planificado en el Malvarón: un híbrido entre residencia y viviendas asistenciales en el que, a nivel de atención, se darán los mismos requisitos que en una residencia.
Es decir, que no se trata de viviendas tuteladas al uso ni tampoco de una residencia convencional, sino de un formato intermedio en el que los residentes dispondrán de espacios propios —cocina, sala-comedor y habitaciones con baño adaptado— sin renunciar a los servicios y cuidados propios de un centro residencial al uso.
Los dos millones de euros concedidos por la Xunta se destinarán a estas viviendas residenciales, pero una parte será invertida también en la apertura de un espacio lúdico-deportivo en una de las naves que Prodeme tiene en el polígono industrial de O Reboredo y que estará destinado a los usuarios del taller ocupacional de la asociación. El grueso de esta inversión será para el nuevo edificio de la calle Ourense, porque la nave del parque empresarial ya se encuentra en fase de construcción y solo será necesario adecuar su interior a los fines previstos en el convenio suscrito con el Gobierno gallego.
Un solar en el que todavía hay sitio para construir otro inmueble más
El inmueble se levantará en el solar de unos 10.000 metros cuadrados que la entidad posee en la calle Ourense. Constará de cinco plantas, con siete divisiones por planta. En la mayor parte de los pisos resultantes, descontados los espacios necesarios para servicios de enfermería, habrá una cocina con comedor y dos habitaciones con baño adaptado con capacidad para cuatro usuarios. El bajo y el entresuelo se dedicarán a servicios comunes como cafetería y cocina.
Una de las plantas quedará reservada específicamente para personas con trastorno dual, en las que coexisten trastornos psiquiátricos y otros derivados del consumo de drogas. Cortiñas explicó en su momento que en Galicia se están produciendo muchos problemas con el trastorno dual porque estas personas precisan una atención especial y con grupos muy reducidos. Las personas con discapacidad intelectual no son, sin embargo, el único colectivo al que está enfocado el proyecto, que también dará cobertura a usuarios de la tercera edad.
Estas viviendas asistenciales ocuparán uno de los laterales de ese solar de 10.000 metros cuadrados de la calle Ourense. Del lado contrario quedará espacio para otro edificio de dimensiones similares y por el medio discurrirá una nueva calle que prevista en el planeamiento local del Ayuntamiento.
La licencia de obra le costó a Prodeme 38.800 euros, la mitad de su coste teórico porque el Ayuntamiento le aplicó una bonificación del 50%.
Un servicio como el que la asociación quería poner en marcha en O Malvarón
Las obras empiezan en septiembre del 2026, pero en realidad empezaron a gestarse justo un año antes, en septiembre del 2025, cuando Xunta y Prodeme llegaron a un acuerdo para abrir el primer centro específico para menores extranjeros de Galicia en el edificio que la asociación había construido años antes en el barrio de O Malvarón. Con este acuerdo Prodeme le encontraba por fin uso a un edificio en cuya construcción había invertido tres millones de euros en el 2010. La asociación lo quería para poner en marcha un edificio residencial para parejas mayores con hijos con alguna discapacidad, una propuesta pionera para el que en esos quince años no había logrado conseguir el respaldo de la Xunta.