Siete grupos participaron en el primer concurso de Cantos de Taberna
09 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ayer mandó la música en los bares de A Pobra do Brollón. Al reclamo del primer Concurso de Canto de Taberna organizado por este Ayuntamiento respondieron siete cuadrillas de amigos que recorrieron por turnos las cafeterías que participan en el concurso de tapas en marcha desde el día 3. La fiesta duró todo el día, también para los grupos llegados de fuera de A Pobra, como es el caso de los sarrianos Furabolos-Pinchacarneiros, probablemente los que más preparación llevaban a sus espaldas de todos los que ayer recorrieron los bares.
«Somos seis amigos e cantamos nos bares desde sempre, que os nosos pais xa o facían», explica Roi Rodríguez, portavoz del grupo y responsable de su participación en el concurso. Él y su pareja vieron un cartel el fin de semana pasado cuando visitaban A Pobra, se lo contaron al resto del grupo y ayer a las doce y media estaban ya manos a la obra. Porque ellos piensan que para participar como es debido en un concurso de cantos de taberna no basta con aorenderse las letras y entonar lo justo, también hay que refrescar la garganta. «Home, cada un fai o que quere -dice Roi-, pero nós xa empezamos pola mañá tomando uns viños».
Hasta las once de la noche
Puede ser recomendable, pero tanta dedicación no era obligatoria. Los siete grupos inscritos en el concurso estaban citados a las cuatro y media en la avenida principal de A Pobra. A eso de las cinco, una vez reunidas las cinco cuadrillas locales, -una de ellas con fichajes de O Incio-, la de Sarria y la que vino de Bóveda, el concejal de Cultura, Ricardo Rodicio les repartió itinerarios, con paradas para todos en los siete bares del concurso de tapas, cuatro en A Pobra, dos en Salcedo y uno en A Labrada. El plan era no descansar hasta las once de la noche, siempre que el cuerpo aguantase. Entre los concursantes los había de todas las edades, aunque la mayoría andaban por los treinta y tantos, y predominaban los hombres.
Cada cual preparó el repertorio que mejor le pareció, pero lo que triunfaba eran las canciones populares gallegas. Los hubo que incluso rescataron alguna pieza poco conocida, como los Furabolos, que ayer probaron suerte con una canción tradicional popularizada en tiempos en Sarria por una mujer conocida como la ciega de Callás. La letra completa no se conoce, pero en A Pobra cantaron las estrofas que pudieron poner por escrito.
Otros cuidaron más la instrumentación, y participaron con gaitas, acordeones o tamboriles. Uno de los grupos locales, que tenía entre sus voces a la poeta Olga Novo, iba pertrechado incluso con una zanfona tocada por Xosé Maceda, músico y concejal del vecino municipio de O Incio.
«Por aquí xa pasaron dous grupos e a verdade é que o fixeron moi ben, xenial», contaba a eso de las seis de la tarde Manuel Casanova, el propietario del restaurante Primero de Mayo en medio del barullo de su establecimiento. A la mayoría ya los conocía. «Os grupos formáronos con amigos que habitualmente van de viños xuntos», explica. ¿Pero cantan habitualmente? «Só se levan uns cantos cubalibres enriba», dice Casanova riéndose.
La nota la ponen los bares
Él y los otros seis encargados de los bares en los que ayer se cantó son también los que les pondrán nota a cada uno de los grupos. Los más votados se llevarán los tres premios, otras tantas cestas con productos típicos, la del primer clasificado mayor que la del segundo y esta más grande que la del tercero. Pero los premios no son lo importante, ni para los concursantes ni para los organizadores.
«Quixemos facer algo que complementase o concurso de tapas, que lle dese un pouco máis de ambiente», explica el concejal de Cultura, Ricardo Rodicio. Los hosteleros dirán si dio resultado cuando hagan balance de esta semana de puentes. Ayer los bares no solo estaban más animados que de costumbre, sino también más concurridos. El balance provisional de Manuel Casanova no es malo: «Non é que sexa un gran milagro, pero estes días si están sendo un pouco máis movidos».